Tras casi una década de espera desde el estreno de la primera película, la secuela de la ganadora del Oscar a mejor film animado de 2016 ya está disponible en Disney+. “Zootopia 2” retoma el universo en el que depredadores y presas conviven en aparente armonía, y vuelve a apostar por la fórmula que enamoró al público: la dupla entre la coneja policía Judy Hopps y el zorro Nick Wilde, ahora socios consolidados en la fuerza.
La película se estrena con un público clave que creció junto a la original: los niños que la vieron en 2016 hoy son adolescentes, y el film parece ser plenamente consciente de ese cambio generacional. La secuela mantiene el tono familiar, pero incorpora una serie de homenajes a clásicos del cine que apuntan tanto a jóvenes cinéfilos como a los adultos que acompañan a los más chicos.
Entre los guiños más evidentes se encuentran referencias a títulos como Ratatouille, Indiana Jones, El silencio de los inocentes y El resplandor. Estas citas funcionan como chistes encubiertos para quienes reconozcan las escenas o los encuadres, sin entorpecer la comprensión de la historia para el público infantil.
En el centro de la trama vuelven a estar Judy Hopps y Nick Wilde, otra vez obligados a trabajar codo a codo para resolver un caso que amenaza el equilibrio de la ciudad. La investigación los lleva a desenterrar aspectos ocultos de la fundación de Zootopia, poniendo en cuestión la imagen idílica de convivencia que la saga había presentado en su primera entrega.
El tercer gran protagonista es una presencia poco habitual en el rol de aliado: una serpiente. El personaje, llamado Gary De’Snake, se incorpora como figura clave de la historia y rompe con la tradición cinematográfica de asociar a los ofidios con la villanía. Lejos de ocupar el lugar del antagonista, la serpiente se suma al equipo y desafía los prejuicios del “reino animal” en la pantalla.
Gary De’Snake cuenta con la voz de Ke Huy Quan, actor que viene de ganar gran visibilidad por su trabajo en “Todo en todas partes al mismo tiempo”. Completa el reparto de voces protagónicas el dúo que ya se había ganado al público en 2016: Jason Bateman como el zorro Nick Wilde y Ginnifer Goodwin como la decidida Judy Hopps.
El regreso de personajes secundarios es otro de los pilares de la secuela. Regresan la estrella pop Gazelle, nuevamente interpretada por Shakira; el perezoso Flash, que en esta oportunidad tiene un momento de reivindicación; la musaraña ártica al frente de la mafia local; el jefe de policía búfalo; y la oveja que oficiaba de villana en la primera película. Esta galería de figuras conocidas funciona como un guiño directo a los fans que esperaban reencontrarse con los rostros (y especies) más recordados del universo Zootopia.
En el apartado musical, la producción vuelve a apoyarse en el magnetismo de Shakira. La cantante retoma su rol como la gacela Gazelle y se hace cargo de los temas que acompañan los créditos finales. La recomendación para los espectadores es clara: no abandonar la reproducción cuando aparezcan los nombres del equipo técnico, porque la voz de la artista colombiana vuelve a ocupar el centro de la escena sonora.
En términos de duración, “Zootopia 2” replica casi milimétricamente el metraje de la película original: 108 minutos. El film está clasificado como apto para todo público (ATP), lo que refuerza su vocación de convertirse en un plan familiar, tanto para quienes descubren este mundo por primera vez como para quienes regresan a él varios años después.
Detrás de cámaras, la realización vuelve a estar encabezada por Jared Bush y Byron Howard, dos de los responsables de la primera entrega. La diferencia principal es la ausencia de Rich Moore, quien había compartido la dirección en el debut de la saga. Aun así, el tono general, el ritmo narrativo y la combinación de comedia, aventura y comentario social se mantienen en línea con lo que convirtió a Zootopia en un fenómeno global.
Catalogada como una comedia de animación estadounidense, “Zootopia 2” apuesta por satisfacer las expectativas básicas de cualquier secuela: recuperar a sus protagonistas, sostener el nivel de humor y ofrecer nuevas sorpresas. Entre estas últimas, la relectura de la figura de la serpiente y la revelación de los secretos fundacionales de la ciudad se perfilan como los elementos más distintivos de una propuesta que busca actualizar el universo sin traicionar su esencia.


