La vicepresidenta Victoria Villarruel resolvió no viajar este año a Tierra del Fuego para participar de la tradicional vigilia por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, y en cambio encabezará un homenaje en el interior de la provincia de Buenos Aires. La decisión se da en medio de fuertes diferencias políticas con el oficialismo fueguino y con sectores del peronismo que buscan proyectarse hacia 2027.
Villarruel había sido invitada nuevamente por el gobernador Gustavo Melella a la vigilia del 1° de abril en Río Grande y al acto central del día siguiente en Ushuaia, tal como ocurrió el año pasado. En aquella oportunidad, la dirigente libertaria había utilizado su discurso para reclamar que el país no «importe guerras» y para exigir una política definida de defensa nacional y de los intereses argentinos en la región.
Sin embargo, este año la vicepresidenta rechazó la invitación luego de que se confirmara la participación de los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires) y Ricardo Quintela (La Rioja), junto con legisladores que trabajan en la construcción de un nuevo esquema de conducción del peronismo con la mirada puesta en las elecciones de 2027.
En el entorno de Villarruel consideran que la conmemoración en Tierra del Fuego dejó de ser un homenaje estrictamente vinculado a la causa Malvinas para transformarse en un escenario de armado político. Fuentes cercanas a la vicepresidenta describen la ceremonia como “el primer acto del kicillofismo en un territorio controlado por La Cámpora” y sostienen que en ese contexto ella “no tiene nada que hacer allí porque el homenaje se convirtió en un acto político”.
Frente a ese panorama, la presidenta del Senado optó por aceptar una de las múltiples invitaciones que recibió desde la provincia de Buenos Aires. Desde su despacho evitaron precisar el destino por motivos de seguridad, aunque una de las alternativas que se barajaba era su presencia en Chivilcoy, donde está previsto un reconocimiento a ex combatientes de Malvinas en la plaza 25 de Mayo, al cumplirse 44 años del inicio del conflicto del Atlántico Sur.
Chivilcoy es gobernado desde 2015 por Guillermo Brito, ex comisario de la Policía Bonaerense que fundó su propio partido de alcance provincial. El acto en ese distrito bonaerense está pautado para este jueves y se enmarca en las actividades oficiales por la fecha que recuerda el desembarco argentino en las islas en 1982.
Colaboradores de Villarruel remarcan que la vicepresidenta interrumpirá su práctica religiosa de Semana Santa únicamente para asistir al homenaje a los ex combatientes, subrayando así el carácter central que la causa Malvinas tiene en su agenda pública y personal.
Al igual que en 2023, Villarruel no compartirá con el presidente Javier Milei el acto central por el Día del Veterano y de los Caídos. El jefe de Estado encabezará nuevamente la ceremonia en la plaza General San Martín, en el barrio porteño de Retiro, donde se levanta el monumento que recuerda a los 649 argentinos muertos en la guerra por la soberanía de las islas.
En la antesala de un nuevo aniversario, la vicepresidenta difundió un video en redes sociales en el que recordó a su padre, Eduardo Villarruel, quien combatió en el conflicto bélico contra el Reino Unido. En el mensaje, expresó el orgullo que le genera su figura y evocó la imagen de los veteranos regresando en silencio y casi a escondidas, pese a haber participado de lo que definió como la gesta más relevante del país en el siglo XX.
Denuncia por uso fraudulento de su imagen
En paralelo a la agenda por Malvinas, Villarruel presentó una denuncia penal por el uso ilegal de su nombre, imagen y voz en redes sociales para promocionar supuestas plataformas de inversión, maniobras que, según la presentación, estarían destinadas a facilitar el robo de datos personales, la suplantación de identidad y diversas modalidades de estafa virtual.
La vicepresidenta acudió a la Justicia en base a los artículos 288 y 303 del Código Penal, que contemplan la falsificación de sellos oficiales y el lavado de activos, respectivamente. La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 12.
Entre las pruebas aportadas se incluyeron capturas de publicaciones que promocionan un falso “proyecto Victoria Villarruel”, en las que se promete a los usuarios un ingreso asegurado de 2.500.000 pesos semanales a partir de montos mínimos de inversión. “El nuevo proyecto Victoria Villarruel ya ha hecho felices a más de 10.000 argentinos”, sostiene uno de esos mensajes apócrifos que encendió las alarmas en el equipo de la vicepresidenta.
A través de un comunicado difundido en sus canales oficiales, Villarruel aclaró que no participa ni avala negocios lucrativos en el ejercicio de su cargo institucional y remarcó que cualquier información sobre sus actividades se comunica exclusivamente mediante sus cuentas verificadas. Además, anticipó que impulsará todas las acciones judiciales necesarias contra los responsables de la maniobra.
Con estos movimientos, la vicepresidenta combina su rol protagónico en las conmemoraciones por Malvinas con una ofensiva judicial destinada a frenar el uso ilegítimo de su figura en esquemas de fraude digital, en un contexto marcado por la disputa política interna y las reconfiguraciones en el mapa del poder nacional.


