La segunda parte del sorteo del Mundial 2026, realizada este sábado nuevamente en Washington DC, dejó a Lionel Scaloni otra vez como uno de los protagonistas centrales de la jornada. El entrenador de la Selección Argentina no solo analizó el panorama deportivo de la Scaloneta en el Grupo J, sino que también expresó su preocupación por los horarios fijados para uno de los partidos y, además, fue parte de un momento inusual con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En el evento se confirmaron las sedes y los horarios definitivos de los encuentros de Argentina en la fase de grupos. El debut será ante Argelia en Kansas City, el 16 de junio a las 22. Luego llegará el turno de enfrentar a Austria en Dallas, el 22 de junio a las 14, y el cierre de la zona será frente a Jordania, también en Dallas, el 27 de junio a las 23.
Al tomar el micrófono, Scaloni se detuvo especialmente en las condiciones en las que se disputará el segundo partido. El duelo frente a Austria está programado para la tarde, en un horario en el que se esperan temperaturas muy elevadas. Esa situación encendió una señal de alarma en el cuerpo técnico argentino.
“No hay rival sencillo, tal como ya quedó demostrado en el Mundial pasado, cuando nos dieron una lección. Hay que estar atentos y no relajarse”, advirtió el entrenador, recordando el traspié inicial en Qatar 2022. A continuación, puso el foco en la cuestión climática: comentó que había revisado los horarios y señaló que uno de los encuentros será a primera hora de la tarde, lo que traerá “un poco de calor”. De todos modos, remarcó que las condiciones serán iguales para ambos equipos y subrayó que, más allá de las dificultades, “los partidos hay que jugarlos”.
Hasta allí, la intervención de Scaloni parecía limitarse al análisis deportivo y al calendario. Sin embargo, el acto tomó un giro inesperado cuando Gianni Infantino, presidente de la FIFA, pidió la palabra para dirigirse directamente al técnico argentino. El dirigente arrastraba una incomodidad desde el día anterior, cuando se produjo una situación que generó sorpresa alrededor del trofeo de campeón del mundo.
El viernes, durante otra instancia del evento en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, Scaloni había subido al escenario con la Copa del Mundo conquistada en Qatar, pero se le exigió el uso de guantes para manipularla. Esa escena, que no pasó desapercibida, derivó en una rectificación pública al día siguiente.
“Pido disculpas en nombre de la FIFA… Los campeones del mundo pueden tocar la copa… Vení para acá”, dijo Infantino, invitando a Scaloni a subir nuevamente al escenario, esta vez sin intermediarios ni protocolos estrictos. El gesto sorprendió a los presentes y se transformó en uno de los momentos más comentados del sorteo.
Ya frente al público, el entrenador argentino se tomó la situación con humor. Comentó que creía que el día anterior lo habían confundido con otra persona y que por eso no le habían permitido tomar el trofeo con las manos descubiertas. Sus palabras desataron risas en el auditorio antes de que Infantino lo abrazara en señal de reconciliación simbólica.
En el escenario también se encontraban el periodista Andrés Cantor y figuras históricas del fútbol como Hristo Stoitchkov, Ronaldo, Alexi Lalas y Francesco Totti, testigos del momento en el que Scaloni, ahora sí, sostuvo la Copa del Mundo con las manos desnudas. Con gesto solemne, acomodó el trofeo en el lugar que ocupaba desde el inicio de la ceremonia.
“Muchas gracias por el detalle”, alcanzó a decir el técnico argentino, visiblemente agradecido por la reparación pública. La escena funcionó como una suerte de reconocimiento adicional al entrenador que condujo a la Selección al título en Qatar y que ahora se prepara para defender la corona en Norteamérica.
Mientras tanto, en el plano estrictamente deportivo, el cuerpo técnico ya toma nota de los desafíos que implicará el Grupo J: viajes internos, diferencias horarias, posibles temperaturas extremas y rivales que, según insistió Scaloni, no deben subestimarse. El recuerdo del inicio complicado en el último Mundial sigue presente y funciona como advertencia para evitar cualquier exceso de confianza.
Con el calendario confirmado, las sedes definidas y la polémica por la Copa parcialmente saldada con las disculpas de Infantino, la Selección Argentina empieza a enfocar su preparación para una nueva cita mundialista, con la mirada puesta en Kansas City y Dallas como primeras paradas de un camino que volverá a tener al campeón del mundo bajo la lupa.


