Mientras los grandes tanques como El Eternauta o la tercera temporada de El Encargado se llevaron la mayor parte de la atención en 2025, una serie de producciones argentinas más discretas fue construyendo, casi en paralelo, otro mapa posible de la ficción local. Son títulos que no dominaron las tendencias, pero que se animaron a experimentar con géneros, formatos y miradas sobre el país, desde la Antártida hasta el norte argentino, pasando por cárceles bonaerenses y barrios porteños. Siete series que, por riesgo y calidad, merecen ser descubiertas –o revisitadas–.
“Las Maldiciones”: poder, litio y fantasmas del pasado
En Netflix, “Las Maldiciones” condensa política, thriller psicológico y elementos sobrenaturales en apenas tres episodios. Leonardo Sbaraglia interpreta a un gobernador del norte argentino que enfrenta una votación clave sobre la explotación del litio. La crisis estalla cuando el personaje de Gustavo Bassani, su hombre de confianza, secuestra a la hija del mandatario y desata una cadena de revelaciones que arrastra secretos guardados durante trece años.
Dirigida por Daniel Burman y basada en la novela de Claudia Piñeiro, la miniserie se apoya en paisajes áridos –desiertos rojizos, rutas polvorientas y pequeños pueblos donde pesan más las historias familiares que los códigos legales– para explorar la fragilidad del poder, la identidad como herida abierta y esas maldiciones que se transmiten sin querer de generación en generación. Mónica Antonópulos, Alejandra Flechner y Francesca Varela completan un elenco que trabaja en clave contenida, más cerca de la sugerencia que del golpe de efecto.
“Los Mufas”: superstición, medios y mala suerte extrema
En Disney+, la comedia negra “Los Mufas, suerte para la desgracia” propone ocho episodios atravesados por la superstición y el absurdo. Daniel Hendler encarna a un periodista especializado en fenómenos paranormales que se cruza con el hombre más desafortunado del país. Ese encuentro lo arrastra a una misión insólita: rescatar a la hija de su jefe, retenida por una secta que atribuye su poder a la mala suerte.
Con Diego Cremonesi y Carla Quevedo como coprotagonistas, la serie traza un retrato corrosivo del mundo mediático mientras recorre una Buenos Aires donde conviven tarotistas de pasillo, parapsicólogos de dudosa credibilidad y personajes que parecen surgidos de una fiebre colectiva. El tono mezcla intriga, humor negro y un ritmo ágil, apoyado en la química del elenco y en una ciudad que se despliega desde pasillos húmedos hasta terrazas bañadas en neón.
“Nieve Roja”: un experimento sin salida en la Antártida
“Nieve Roja”, disponible en Flow, lleva la acción a la inmensidad blanca de la Antártida. Siete empleados participan de un programa corporativo que pronto revela objetivos siniestros, mientras una inteligencia artificial llamada Agatha controla cada uno de sus movimientos. Nazareno Casero, Justina Bustos y Juan Gil Navarro encabezan el elenco de este thriller de supervivencia.
La serie explota al máximo el entorno extremo: el silencio abrumador, el viento golpeando estructuras metálicas y la sensación de aislamiento absoluto funcionan como aliados del suspenso. A medida que avanzan las desapariciones y los giros de la trama, emergen temas como la manipulación genética, la construcción de la identidad y el uso de la tecnología como herramienta de control. La fotografía refuerza la idea de fragilidad humana ante un paisaje que no perdona.
“LOL: Last One Laughing Argentina”: la risa como arma de combate
En Amazon Prime Video, “LOL: Last One Laughing Argentina” vuelve a poner a Susana Giménez al frente de un experimento humorístico donde el objetivo es no reírse. En esta segunda temporada, comediantes de distintas generaciones –entre ellos Pachu Peña, Pablo Granados, Fabio Alberti, Dani “La Chepi”, Juli Savioli y Alex Pelao– se encierran en un estudio y compiten por mantenerse serios mientras intentan hacer caer a los demás.
El programa, con Darío Lopilato como coanfitrión, funciona como un laboratorio de comedia: improvisaciones, personajes delirantes y estrategias que rozan el ridículo conviven en un montaje veloz que transforma cada gesto contenido en mini espectáculo. El formato captura varias tradiciones del humor argentino, desde la picardía televisiva hasta la comedia física más directa, en un juego donde la risa se vuelve, paradójicamente, el gran enemigo.
“Los MacAnimals”: animales humanizados y duelo en clave fantástica
También en Disney+, “Los MacAnimals” se orienta al público familiar pero con una sensibilidad particular. La historia arranca cuando una niña activa un invento heredado de su padre y convierte a varios animales en seres humanos que deben aprender a integrarse en la vida cotidiana. Florencia Torrente, Dulce Wagner y Naím Sibara lideran un elenco que interpreta a estas criaturas humanizadas con una mezcla de ingenuidad y torpeza.
En barrios arbolados y plazas luminosas, la serie combina humor, ternura y fantasía para hablar de duelo, memoria y segundas oportunidades. Los colores vibrantes y los escenarios abiertos construyen un universo donde la imaginación opera como refugio emocional, mientras la protagonista intenta reparar la máquina que alteró su realidad y formó una familia improvisada.
“Atrapados”: Bariloche como escenario de un thriller digital
“Atrapados”, en Netflix, adapta al contexto argentino el universo del escritor Harlan Coben y lo traslada a Bariloche. Soledad Villamil interpreta a una periodista que utiliza plataformas digitales para destapar maniobras de evasión fiscal. Su investigación se cruza con la desaparición de una adolescente de 16 años, y las pistas apuntan a Leo Mercer, padrino de la joven, papel a cargo de Juan Minujín.
Con una producción cuidada, la serie aprovecha la luz fría del sur y una banda sonora precisa para sostener el clima de misterio. Aunque tuvo un fuerte arranque y se ubicó entre las más vistas de la región, todavía circula como recomendación boca a boca. El relato combina thriller policial con debates sobre corrupción y exposición mediática, sin resignar ritmo ni tensión narrativa.
“Espartanos (una historia real)”: el rugby como herramienta de cambio
En Disney+, “Espartanos (una historia real)” lleva a la ficción la experiencia de Eduardo “Coco” Oderigo en la Unidad 48 de San Martín. La serie sigue a este abogado que, tras conocer de cerca la dureza del sistema penitenciario, decide impulsar un proyecto de transformación a través del rugby. Así nace el equipo Espartanos, integrado por internos para quienes el deporte se convierte en disciplina, contención y posibilidad de reinserción.
Guillermo Pfening, Pablo Rago y Juana Viale encarnan a los protagonistas de una historia que se enfoca en la redención, el compromiso social y la fuerza del trabajo colectivo. Entre entrenamientos, conflictos personales y choques con la realidad carcelaria, la producción arma un retrato intenso y humano de cómo una cancha improvisada puede abrir una grieta de esperanza en un contexto de encierro.
En conjunto, estas siete producciones dibujan un panorama diverso de la ficción argentina reciente: del thriller político al experimento antártico, de la comedia negra urbana al drama carcelario inspirado en hechos reales. Series que quizá no coparon las marquesinas, pero que, en silencio, están redefiniendo la forma de contar quiénes somos.


