El Gobierno nacional analiza habilitar un año adicional para que las grandes empresas puedan ingresar al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema diseñado para captar proyectos de alto volumen de capital en sectores estratégicos. La normativa actual fija una ventana de dos años para adherirse, pero contempla la posibilidad de que el Poder Ejecutivo disponga una única prórroga de hasta doce meses.
El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, confirmó que la discusión sobre la extensión ya está en marcha y que la definición se tomará durante el verano. Hoy, el plazo de inscripción vence en julio de 2026; si el Gobierno decide activar la prórroga, las compañías podrían presentar proyectos hasta julio de 2027. En caso de no modificarse el cronograma, se mantendrá la fecha original.
De acuerdo con los datos oficiales, el RIGI ya recibió más de 27 presentaciones formales y hay empresas que trabajan en nuevas iniciativas para encuadrarlas en el régimen. El programa apunta a brindar estabilidad normativa y beneficios específicos para inversiones de gran escala, con foco en actividades que generen divisas, empleo y exportaciones.
Compromisos por casi u$s25.000 millones
Según cifras del Ministerio de Economía, hasta el momento se aprobaron nueve proyectos bajo el RIGI. En conjunto, implican compromisos de inversión cercanos a los u$s24.800 millones, concentrados principalmente en energía, minería, siderurgia e infraestructura portuaria y logística.
Uno de los desarrollos más importantes es Vaca Muerta Sur, un sistema de transporte de crudo en las provincias de Neuquén y Río Negro impulsado por un consorcio integrado por YPF, Pan American Energy (PAE), Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron y Shell. El emprendimiento contempla una inversión inicial de u$s2.486 millones, con la posibilidad de ampliarse hasta alrededor de u$s3.000 millones.
En el capítulo energético también se destaca el proyecto de producción de gas natural licuado (GNL) en Río Negro, a cargo de Southern Energy, sociedad conformada por PAE y Golar LNG. El plan prevé desembolsos por u$s2.900 millones en los primeros diez años, con una proyección total de u$s6.878 millones en un horizonte de dos décadas.
YPF participa además en el parque solar El Quemado, en Mendoza, donde se prevé una inversión de u$s211 millones para desarrollar una capacidad instalada de 305 MW en dos etapas. En el segmento de energías renovables también avanza el parque eólico de Olavarría, impulsado por PCR y Acindar, con un monto estimado de u$s255 millones.
Minería de litio y cobre bajo el régimen
El RIGI también se convirtió en una herramienta clave para proyectos mineros de gran porte. En Salta, Rio Tinto lidera la ampliación de Rincón de Litio, con un plan de inversión de u$s2.724 millones destinado a incrementar la capacidad de producción anual de este recurso estratégico para la transición energética.
En Catamarca, el proyecto Hombre Muerto Oeste, de Galán Lithium, contempla un desembolso de u$s217 millones. La iniciativa prevé iniciar exportaciones a partir de 2029, lo que la posiciona como una futura fuente de divisas para el país.
Otro de los desarrollos relevantes es Los Azules, en San Juan, a cargo de McEwen Copper. Se trata de un proyecto cuprífero en etapa de desarrollo que prevé inversiones por u$s2.672 millones, orientadas a avanzar en la explotación de uno de los metales más demandados a nivel global por su uso en infraestructura eléctrica y tecnologías vinculadas a la descarbonización.
Industria y puertos, otros focos del programa
En el terreno industrial, el régimen ya ampara la construcción de una planta siderúrgica de aceros largos de Sidersa en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. El proyecto prevé una inversión de u$s296 millones y apunta a fortalecer la oferta local de insumos para la construcción y la industria.
La logística y la infraestructura portuaria también forman parte de la lista de iniciativas aprobadas. En Timbúes, Santa Fe, se proyecta un puerto multipropósito con una inversión de u$s277 millones, orientado a mejorar las capacidades de almacenamiento y el flujo de cargas, clave para la salida de exportaciones agroindustriales y de otros sectores productivos.
Definición clave en los próximos meses
Con nueve proyectos aprobados y más de dos decenas en evaluación, el Gobierno enfrenta ahora la decisión de extender o no la ventana de adhesión al RIGI. La determinación, que se tomará durante el verano, será central para el calendario de las empresas que analizan ingresar al régimen y podría marcar el volumen de inversiones que finalmente se concreten bajo este esquema hasta 2027.


