El Gobierno nacional buscó este lunes enviar una señal de cohesión interna y capacidad de gestión con una reunión de gabinete completa en la Casa Rosada, encabezada por el presidente Javier Milei y con el flamante jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un rol central. El encuentro se produjo mientras avanzan investigaciones judiciales por la compra de propiedades no declaradas y por un viaje en avión privado a Punta del Este, que tienen al propio Adorni en el foco.
La cumbre comenzó al mediodía, inmediatamente después de la reunión bilateral que Milei mantuvo en el mismo edificio con el presidente chileno José Antonio Kast. Tras ese encuentro, el mandatario se sumó al gabinete y condujo la reunión hasta las 14, en lo que en la Casa Rosada se leyó como una demostración de respaldo político a su jefe de Gabinete.
Además de Milei y Adorni, participaron del encuentro la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
La asistencia de los ministros fue plena. Estuvieron presentes Carlos Presti (Defensa), Mario Lugones (Salud), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Sandra Pettovello (Capital Humano), Luis Caputo (Economía), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Diego Santilli (Interior), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y el canciller Pablo Quirno.
Adorni, al mando de la gestión cotidiana
En la previa del encuentro, fuentes oficiales habían anticipado que, más allá de la presencia del Presidente, la conducción operativa de la reunión quedaría en manos de Adorni. En el entorno de Milei describen que el objetivo es darle al jefe de Gabinete un papel más protagónico en la coordinación de ministros y en el seguimiento de las metas de cada área.
«La idea es que tome el control de estas reuniones, más allá de los encuentros individuales que ya viene manteniendo», señalaron en Balcarce 50, donde remarcan que se busca «revivir la impronta de gestión» y garantizar que las carteras avancen en los objetivos fijados por la Casa Rosada.
Tras la reunión general, Adorni tenía agendado un encuentro mano a mano con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Para el martes y miércoles estaban previstas reuniones similares con el titular de Salud, Mario Lugones, y con el ministro de Defensa, Carlos Presti. La semana anterior ya había mantenido una ronda de entrevistas con otros integrantes del gabinete, en todos los casos con el mismo mensaje: priorizar la gestión y tomar distancia de los escándalos públicos.
Escándalos por propiedades, vuelo privado y créditos del Nación
La ofensiva oficial por mostrar orden y trabajo en equipo se produce en un contexto delicado para el Gobierno. Manuel Adorni es investigado judicialmente por la adquisición de inmuebles en Exaltación de la Cruz y en el barrio porteño de Caballito que, hasta el momento, no habrían sido incluidos en sus declaraciones patrimoniales. A eso se suma la causa abierta por el viaje que realizó en un avión privado a Punta del Este durante el fin de semana largo de carnaval, junto a su familia.
Las controversias no se limitan al jefe de Gabinete. En los últimos días se conoció que decenas de funcionarios del Poder Ejecutivo y legisladores accedieron a préstamos otorgados por el Banco Nación. Entre los beneficiados figuraba Leandro Massaccesi, quien se desempeñaba en el Ministerio de Capital Humano.
Massaccesi terminó fuera del cargo tras una decisión de la ministra Sandra Pettovello, que lo desplazó de la estructura de la cartera. Luego de su salida, el exfuncionario publicó un descargo en la red social X, en el que dio a entender que su apartamiento estaba ligado a la operatoria de los créditos del banco público.
Sin embargo, tanto Javier Milei como Pettovello desmintieron esa versión. El Presidente salió a refutar la interpretación del exfuncionario, y la ministra de Capital Humano respaldó esa posición al compartir en sus redes sociales un mensaje del jefe de Estado.
Señal de respaldo político
En este clima, la foto del gabinete completo en la Casa Rosada, con Milei y Adorni al frente y la participación de figuras clave del oficialismo como Karina Milei, Martín Menem y Patricia Bullrich, es leída en el entorno presidencial como un intento de ordenar la agenda y de dejar en segundo plano las causas judiciales y las polémicas que rodean a varios integrantes del Gobierno.
El mensaje que la Casa Rosada buscó transmitir hacia adentro y hacia afuera es que, pese a las investigaciones en curso y a las renuncias forzadas, el Ejecutivo pretende concentrarse en la gestión y en el cumplimiento de los objetivos de cada ministerio, bajo la coordinación directa de Manuel Adorni.


