Dirigentes de Propuesta Republicana (PRO) salieron este sábado a manifestarse públicamente tras conocerse la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro. El ex presidente argentino Mauricio Macri encabezó las reacciones, calificando el hecho como el fin de la impunidad de un régimen al que viene cuestionando desde hace años y reclamando que el orden democrático se restituya de manera urgente en Venezuela.
En un mensaje publicado en su cuenta de X durante la mañana, Macri recordó que durante su gestión y posteriormente se mantuvo crítico del gobierno chavista. Señaló que en reiteradas oportunidades denunció al régimen venezolano como una dictadura criminal y acusó a anteriores administraciones argentinas de haber sido socias y cómplices de Caracas. También subrayó que respaldó a los dirigentes opositores que se presentaron a elecciones, denunció presuntas maniobras fraudulentas y se alineó con la dirigente María Corina Machado, a quien definió como una figura central en la resistencia democrática venezolana.
En el mismo mensaje, el ex mandatario afirmó que la captura de Maduro marca el final de la impunidad para un líder que, según su mirada, se consideraba perpetuo en el poder. Macri expresó su deseo de que las instituciones democráticas se restablezcan sin demoras y sostuvo que se abre una nueva etapa en América Latina, en la que, a su juicio, Venezuela podría recuperar la libertad tras años de sometimiento a un régimen autoritario.
La postura del ex presidente fue acompañada por otros referentes del PRO. Fulvio Pompeo, secretario de Relaciones Internacionales del partido, definió la jornada como un momento histórico y sintetizó su mensaje con un llamado a una “Venezuela libre”. En paralelo, la fuerza fundada por Macri difundió un comunicado institucional en redes sociales, en el que reiteró las acusaciones contra el gobierno de Maduro.
En ese texto, el PRO sostuvo que el régimen venezolano desmanteló la institucionalidad democrática, persiguió a opositores, impuso censura a la prensa y forzó el exilio de millones de ciudadanos. Según el partido, con la detención de Maduro se pone fin a la impunidad de quienes, a su entender, llevaron al país a una devastación política, económica y social. El documento advierte que quienes violan derechos humanos y manipulan procesos electorales terminan enfrentando, tarde o temprano, instancias de rendición de cuentas.
La organización opositora remarcó además que el foco principal no debe estar en el futuro personal de Maduro, sino en que la sociedad venezolana pueda recuperar su país, sus libertades y un sistema democrático pleno. En ese marco, el PRO expresó su respaldo a Edmundo González Urrutia, a quien reconoce como presidente legítimo, y a la vicepresidenta designada María Corina Machado. El partido planteó su apoyo a una transición pacífica basada en la verdad y la justicia.
El comunicado concluye con una definición sobre la legitimidad del poder político: para el PRO, ninguna autoridad es válida si se sostiene en el miedo y el abuso. La fuerza opositora afirmó que acompañará toda instancia que permita cerrar el ciclo autoritario en Venezuela y abrir un período de instituciones sólidas, libertades civiles y dignidad para la población.
Varios dirigentes replicaron y reforzaron esta posición. El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, compartió el comunicado partidario y agregó que la caída de la estructura que mantuvo a Maduro en el poder implica el final de una etapa de sometimiento para el pueblo venezolano. En la misma línea, el jefe del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, celebró lo que definió como la victoria de la ciudadanía venezolana tras años de lucha y manifestó su anhelo de una rápida recomposición de la democracia y las libertades en ese país.
La declaración del PRO fue también difundida por figuras como la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el ex senador Alfredo De Angeli, entre otros referentes del espacio. La legisladora porteña Laura Alonso, por su parte, puso el foco en la dimensión humana del proceso venezolano. Recordó que, desde el intento de golpe encabezado por Hugo Chávez en 1992, millones de personas atravesaron situaciones de violencia, asesinatos, amenazas, detenciones arbitrarias, torturas y exilio.
Alonso consideró la jornada como un momento para solidarizarse con los venezolanos y compartir el dolor acumulado por décadas de abusos, resaltando a quienes perdieron la vida en la búsqueda de libertad y a quienes mantienen la esperanza de regresar a un país reconstruido sobre bases democráticas. En conjunto, las voces del PRO buscaron enmarcar la detención de Maduro como un punto de inflexión para Venezuela y como una señal para la región respecto de los límites al autoritarismo.


