Mientras Lionel Scaloni afina la lupa sobre más de medio centenar de futbolistas con vistas al Mundial 2026, un nombre se destaca por su producción en Europa y por una particularidad llamativa: Matías Soulé es el único de la nueva camada ofensiva que aún no sumó minutos en la Selección Mayor. Este sábado, el marplatense volvió a dejar en claro que pide pista: fue figura en el triunfo de la Roma ante Sassuolo, con un gol y una asistencia en el tramo final del partido.
En el estadio Olímpico de la capital italiana, el juvenil argentino fue decisivo en el cuarto de hora final. A los 75 minutos, ejecutó con precisión un centro desde la izquierda: levantó la pelota con su zurda y la dejó flotando en el área chica, donde el francés Manu Koné conectó de cabeza para abrir el marcador. El festejo incluyó un abrazo efusivo del goleador con Soulé, que descargó su bronca contenida pateando hacia la tribuna una pelota que estaba cerca del banderín del córner, gesto de desahogo tras un dominio que la Roma no había logrado plasmar en el resultado.
Pocos minutos después, el propio Soulé se encargó de sellar el 2-0. A los 78, se ubicó en el punto penal y apareció libre para conectar de primera, con la cara interna del pie izquierdo, un centro rasante desde la derecha que Stephan El Shaarawy dejó pasar con gran inteligencia. La definición, limpia y precisa, exhibió la calidad técnica del argentino, cada vez más influyente en el andamiaje ofensivo del equipo.
En la Roma también fue titular Paulo Dybala, que completó los 90 minutos y volvió a ganar ritmo y protagonismo. El cordobés actuó como segundo delantero, por delante de Soulé, que se movió como enlace en el esquema del experimentado entrenador Gian Piero Gasperini. La dupla argentina fue clave para sostener a la Loba en los puestos de privilegio de la Serie A.
Con esta victoria, el conjunto romano alcanzó los 39 puntos, la misma cantidad que el Milan, y quedó a tres unidades del líder Inter, aunque con dos partidos más disputados que ambos equipos lombardos. Inter, con Lautaro Martínez como figura, debía recibir a Napoli, mientras que el Milan visitaba a la colista Fiorentina en la continuidad de la fecha.
El aporte de Soulé en esta temporada explica por qué su nombre empieza a sonar con más fuerza alrededor de la Selección. Lleva siete goles y seis asistencias en todas las competiciones con la Roma; si se toma únicamente la Serie A, suma seis tantos y cuatro pases de gol. Números que lo colocan entre los argentinos más determinantes del torneo, dominado estadísticamente por Lautaro Martínez, máximo responsable de goles y asistencias con 14, seguido por Nico Paz con 12, pese a su flojo rendimiento reciente en el empate agónico del Como ante Bologna.
La cuenta pendiente con la Selección Mayor
Pese a su presente en Italia, Soulé sigue sin estrenarse oficialmente con la camiseta albiceleste en la Mayor. Formó parte de la convocatoria para la doble fecha de Eliminatorias frente a Chile y Colombia, en septiembre de 2024, pero solo se sentó en el banco en el duelo ante los chilenos en el Monumental y no ingresó. Desde entonces, no volvió a tener citaciones formales.
La ausencia del marplatense de 22 años en la última gira de amistosos de noviembre, frente a Puerto Rico y Venezuela, no pasó inadvertida. Scaloni había planteado esos encuentros como el último gran banco de pruebas antes de la Finalissima de marzo ante España, en Qatar, y de los amistosos de junio, ya con una base más cercana a la que buscará el Mundial. Sin embargo, Soulé quedó afuera de esa lista, sin siquiera la posibilidad de sumar entrenamientos con el grupo.
En paralelo, su representante, Martín Guastadisegno —envuelto recientemente en polémica por la salida de Luca Scarlato de River mediante la patria potestad— deslizó que existía interés de Italia para tentarlo a sumarse a su selección, que deberá disputar el repechaje para intentar clasificar a la próxima Copa del Mundo. Ese rumor alimentó especulaciones sobre un posible cambio de bandera.
El propio Soulé se encargó de despejar dudas. En declaraciones al medio italiano Sportmediaset, dejó en claro que su prioridad es Argentina y que trabaja en la Roma con ese objetivo en mente. Admitió que esperaba un llamado reciente y describió su estado de ánimo con franqueza: dijo no sentirse triste, pero sí desilusionado por no haber sido convocado, al entender que su rendimiento y continuidad en el club merecían al menos una oportunidad. Aun así, remarcó que se mantiene sereno y enfocado en seguir creciendo.
Con el Mundial 2026 en el horizonte y una lista de más de 50 futbolistas bajo observación, el caso de Matías Soulé se vuelve cada vez más difícil de ignorar. Sus actuaciones en la Roma lo consolidan como una opción real para potenciar el recambio ofensivo de la Selección. La pelota, ahora, parece estar en los pies de Scaloni.


