La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció una disminución de 25 puntos básicos en su tasa de referencia, que ahora se sitúa entre 4% y 4,25%. Esta medida, largamente esperada por los mercados, responde a recientes datos desfavorables de empleo en el país, aun cuando la inflación sigue por encima del objetivo anual del 2%.
En su comunicado, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) advirtió que la economía estadounidense mostró señales de moderación en el primer semestre del año. El crecimiento del empleo se desaceleró y la tasa de desempleo tuvo un leve aumento, aunque continúa siendo baja en términos históricos. Por otro lado, la inflación se mantiene elevada, aunque los riesgos para el mercado laboral han ganado protagonismo en la agenda de la Fed.
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, explicó en conferencia de prensa que la ralentización del empleo probablemente está relacionada con una menor inmigración y una baja en la participación laboral. «La demanda de trabajo se ha debilitado y la generación de empleo reciente parece insuficiente para sostener la tasa de desempleo actual», detalló Powell.
El giro de la Fed hacia una preocupación mayor por el empleo fue destacado por analistas financieros. Desde la consultora Balanz, señalaron que la autoridad monetaria muestra ahora una inclinación a priorizar el sostén del empleo frente al control de la inflación, al menos en el corto plazo.
Expectativas de nuevos recortes
Tras la decisión, los mercados afianzaron sus previsiones de que esta no será la única reducción de tasas en el horizonte cercano. De acuerdo con las proyecciones del mercado y el sistema FedWatch, se anticipan dos nuevos recortes de 25 puntos básicos: uno en octubre y otro en diciembre, sumando un total de 50 puntos básicos adicionales en 2025.
Las propias proyecciones internas de la Fed, conocidas como «dot plot», reflejan expectativas alineadas con el mercado. Los miembros del FOMC prevén dos reducciones adicionales de la tasa de referencia este año, y anticipan que el promedio de la tasa se ubique en 3,4% en 2026 y 3,1% en 2027, cifras inferiores a las previstas anteriormente. Diego Martinez Burzaco, de Inviu, interpretó las declaraciones de Powell como una visión «constructiva» y remarcó que la mediana de las proyecciones internas considera posible un recorte acumulado de hasta 50 puntos básicos durante el próximo año.
Trump, los aranceles y la presión política
Este es el primer recorte de tasas desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, quien en reiteradas oportunidades ha presionado públicamente a la Fed para acelerar las bajas de tasas. Powell reconoció que las recientes subas de aranceles implementadas por el gobierno de Trump ya provocan incrementos en los precios de ciertos bienes, aunque consideró que el efecto general sobre la economía y la inflación aún es incierto.
Según el titular de la Fed, la expectativa base es que el impacto inflacionario de los aranceles sea más bien transitorio, pero advirtió que el riesgo de una presión más persistente existe y debe ser monitoreado. De todos modos, Powell relativizó los riesgos inflacionarios más agudos que se temían meses atrás, argumentando que el debilitamiento del mercado laboral y la desaceleración del crecimiento han reducido esas amenazas.
La influencia de Stephen Miran y la independencia de la Fed
La decisión del FOMC contó con el respaldo de 11 de sus 12 integrantes. El único voto disidente fue el de Stephen Miran, recientemente incorporado al directorio y ex asesor económico principal de Trump, quien abogó por una reducción más agresiva de 50 puntos básicos.
La presencia de Miran, así como sus declaraciones sobre un «tercer mandato» de la Fed — mantener las tasas de largo plazo moderadas —, generaron cuestionamientos sobre la autonomía del organismo frente al poder ejecutivo. Powell, sin embargo, defendió la independencia de la Fed y su tradicional doble mandato de alcanzar el máximo empleo y estabilidad de precios, descartando presiones externas en la toma de decisiones.


