El sindicato de empleados bancarios selló una nueva actualización salarial con las cámaras empresariales del sector, que vuelve a atar los sueldos a la evolución de la inflación. Con el último ajuste, el gremio acumula un incremento del 5,9% en lo que va de 2026, tomando como referencia las remuneraciones de diciembre.
El acuerdo más reciente incorpora un aumento del 2,9%, equivalente a la variación de precios de febrero. Ese porcentaje se aplicará sobre la totalidad de las remuneraciones mensuales brutas, tanto remunerativas como no remunerativas, y alcanzará a todos los conceptos habituales: salarios básicos, adicionales convencionales y sumas no convencionales.
Tras esta actualización, el salario básico de la actividad bancaria pasa a ubicarse en $2.187.023,79. La negociación fue cerrada entre la Asociación Bancaria y las principales cámaras del sector, que agrupan a bancos públicos, privados y al Banco Central: Abapra, Adeba, ABA y la propia autoridad monetaria.
Según se informó, el aumento tendrá efecto retroactivo y la diferencia correspondiente deberá liquidarse junto con los haberes de marzo. De este modo, el impacto de la inflación de febrero se verá reflejado en el próximo recibo de sueldo, compensando la pérdida de poder de compra registrada en ese mes.
Impacto en el bono por el Día del Bancario
La actualización paritaria no solo repercute en los salarios mensuales, sino también en el tradicional bono que los trabajadores del sector cobran cada año con motivo del Día del Bancario, que se celebra en noviembre. Con el nuevo esquema, ese beneficio asciende a $1.949.656,06 para la categoría inicial.
Desde el gremio aclararon que el monto del bono podría volver a modificarse si en los próximos meses se acuerdan nuevas revisiones salariales, ya que el cálculo del beneficio se encuentra vinculado a la evolución de las paritarias a lo largo del año.
En un comunicado, la conducción de la Asociación Bancaria remarcó que la prioridad del entendimiento es evitar que los salarios queden rezagados frente al incremento de los precios. La organización sindical subrayó que, con este mecanismo de actualización, busca asegurar que las remuneraciones de los empleados bancarios mantengan su capacidad de compra en un contexto de inflación persistente.
Camioneros acuerda un 10,1% hasta agosto
En simultáneo con el cierre de la paritaria bancaria, el sindicato de Camioneros también alcanzó un nuevo acuerdo salarial con las empresas del sector, en este caso con un esquema semestral. El entendimiento contempla una suba acumulada del 10,1% para el período comprendido entre marzo y agosto, que se implementará mediante aumentos mensuales escalonados.
El cronograma pactado prevé un incremento del 2% en marzo, seguido por un 1,8% en abril, 1,7% en mayo, 1,6% en junio y dos ajustes del 1,5% en julio y agosto, respectivamente. De esta manera, el salario de los trabajadores camioneros se irá actualizando mes a mes durante el primer semestre ampliado del año.
Además del componente porcentual, el acuerdo incluye el pago de una suma fija no remunerativa de $53.000 en marzo, que se abonará por única vez. Este monto extraordinario se suma al esquema de incrementos mensuales y busca reforzar los ingresos en el corto plazo.
Si bien el entendimiento ya fue alcanzado entre el gremio y las cámaras empresarias del sector, aún resta la homologación formal por parte del Gobierno para que el convenio adquiera plena vigencia legal. No obstante, el esquema de pagos ya quedó delineado y se inscribe en la misma lógica de actualización periódica que vienen impulsando otros sindicatos.
Paritarias atadas al índice de precios
Tanto en el caso de los bancarios como en el de los camioneros, los acuerdos recientes refuerzan la tendencia de las negociaciones colectivas a seguir de cerca el ritmo de la inflación, con revisiones frecuentes y mecanismos de ajuste que buscan reducir el desfasaje entre salarios y precios.
En el sector financiero, la Bancaria insiste en que su estrategia es garantizar que los sueldos no pierdan terreno frente al costo de vida, mientras que en el transporte de cargas se optó por un esquema semestral con incrementos mensuales y una suma adicional para apuntalar el ingreso de los trabajadores en el arranque del período.
Con estos entendimientos, dos de los gremios con mayor peso en la economía vuelven a marcar el pulso de la discusión salarial y se suman a una ronda de paritarias en la que la evolución de la inflación sigue siendo el parámetro central para definir los aumentos.


