Irak se quedó con el último boleto disponible para el Mundial 2026 y dejó a Bolivia sin la posibilidad de regresar a una Copa del Mundo. En un repechaje internacional marcado por la contundencia asiática y la insistencia boliviana, el combinado de Medio Oriente se impuso 2-1 y aseguró su presencia en la cita que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos.
El encuentro, correspondiente al repechaje intercontinental de la FIFA, enfrentó a una Bolivia ilusionada con coronar su proceso de renovación y a un Irak que llegaba desde las Eliminatorias de Asia con la mira puesta en cortar una racha de cuatro décadas sin participar en un Mundial.
Los iraquíes no tardaron en golpear. A los 10 minutos, Ali Al Hamadi abrió el marcador y encarriló una noche que terminaría siendo histórica para su selección. El tanto tempranero obligó a Bolivia a adelantar líneas y a asumir riesgos para sostener su sueño mundialista.
El equipo sudamericano, dirigido por Óscar Villegas en el marco de un ciclo renovador, consiguió reaccionar antes del descanso. A los 38 minutos, Moisés Paniagua estampó el 1-1 parcial y reavivó las esperanzas de un país que veía en este repechaje la gran oportunidad de volver a la máxima cita del fútbol.
El empate, sin embargo, duró poco tras el regreso de los vestuarios. En el minuto 53, Aymen Hussein volvió a poner en ventaja a Irak, que a partir de entonces se aferró a la eficacia y al orden defensivo para sostener el resultado que le abría las puertas del Mundial.
Bolivia, obligada una vez más a remar desde atrás, volcó el equipo al ataque y acumuló situaciones a fuerza de centros y pelotas paradas. La estadística de 16 tiros de esquina a favor refleja la insistencia del conjunto del Altiplano, que buscó por todas las vías el gol que le permitiera, al menos, forzar el tiempo suplementario.
Pese al asedio final y a la acumulación de jugadores en campo rival, la selección boliviana no consiguió vulnerar nuevamente la resistencia iraquí. El pitazo final selló la eliminación de los de Villegas y confirmó la clasificación de Irak como el último pasajero rumbo a la Copa del Mundo de 2026.
El triunfo no solo le dio a Irak el pasaje al torneo, sino que también significó el regreso del país a un Mundial después de 40 años. Su única participación previa había sido en México 1986, cuando compartió grupo con la selección local, Paraguay y Bélgica, y quedó eliminada en la fase inicial.
En esta ocasión, el desafío será aún mayor. Irak integrará una zona de altísimo nivel en la próxima Copa del Mundo: debutará frente a la Noruega liderada por Erling Haaland y compartirá grupo además con Senegal y Francia, actual subcampeona del mundo. El cuadro asiático se encontrará así con un escenario exigente, pero cargado de simbolismo por su regreso a la élite del fútbol internacional.
Del otro lado, Bolivia deberá procesar el golpe y redefinir el camino de su proyecto deportivo. La ilusión generada tras superar en la instancia anterior a Surinam y la expectativa por el nuevo ciclo bajo la conducción de Óscar Villegas chocaron con la contundencia de un rival que capitalizó al máximo sus oportunidades.
El repechaje internacional para el Mundial 2026, que ofrecía la última puerta de acceso a la competencia, terminó así con sensaciones opuestas: celebración histórica en Irak por su segunda clasificación mundialista y desazón en Bolivia, que ve frustrado un objetivo largamente anhelado y deberá esperar un nuevo ciclo clasificatorio para intentar regresar a la escena grande del fútbol.


