Mientras en la cúpula del peronismo bonaerense se logró un delicado equilibrio con el acuerdo para que Axel Kicillof asuma la presidencia del PJ provincial en reemplazo de Máximo Kirchner, en el territorio la calma está lejos de estar garantizada. Este domingo, 16 municipios de la provincia de Buenos Aires celebrarán elecciones internas con disputas abiertas entre sectores alineados con el gobernador y el cristinismo, atravesadas además por viejas rivalidades locales.
Las votaciones se desarrollarán entre las 8 y las 18 en sedes partidarias y, en algunos casos, también en clubes y escuelas. Los padrones van desde unos 3.000 afiliados en distritos pequeños como Lincoln, Magdalena y Lobería hasta cerca de 35.000 en Mar del Plata. Referentes con experiencia en este tipo de contiendas estiman que la participación rondará el 20% del padrón, aunque advierten que la desconfianza entre sectores podría extender el escrutinio hasta la madrugada, como ocurrió hace cuatro años en algunos municipios.
Morón, el foco más caliente
Entre los distritos del conurbano, Morón aparece como el caso más conflictivo. Allí se enfrentarán dos espacios encabezados por viejos aliados hoy distanciados: el intendente Lucas Ghi y el ex jefe comunal Martín Sabbatella. Ninguno de los dos pertenece orgánicamente al PJ, pero medirán fuerzas a través de las listas que respaldan.
El oficialismo local impulsará a Claudio Román, actual presidente del partido y alineado con Kicillof. Del otro lado estará Paula Majdanski, referente de La Cámpora y candidata apoyada por Sabbatella. Morón será el único municipio en el que el intendente no consiguió evitar la competencia interna, algo que sí se logró en otros distritos donde el acuerdo llegó a último momento, como en Navarro.
Conurbano en disputa: Tres de Febrero y San Miguel
En Tres de Febrero también se reeditará una pulseada entre espacios peronistas. Alejandro Collia, ex ministro de Salud bonaerense y hoy funcionario en La Matanza, competirá como representante del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el armado que tiene como referencia al gobernador. Su adversario será Juan Debandi, ex candidato a intendente y alineado con el sector de Máximo Kirchner. Ambos provienen del histórico esquema político que orbitaba alrededor de Hugo Curto.
San Miguel, por su parte, tendrá una interna tripartita. Juan José Castro, actual presidente del PJ local, buscará retener la conducción con el respaldo del ministro Gabriel Katopodis y otros dirigentes de la Primera Sección. También se presentará Santiago Fidanza, funcionario de la administración provincial cercano a Andrés “Cuervo” Larroque. Ambos se inscriben en el universo político que responde a Kicillof.
La tercera lista estará encabezada por Héctor “Gallego” Fernández, asociado al cristinismo, aunque en este distrito los apoyos se muestran cruzados y menos lineales. Desde La Cámpora apuntaron contra Fidanza al denunciar el reparto de electrodomésticos en la previa de la elección. En paralelo, se difundieron imágenes que buscan exhibir prácticas de presunto clientelismo también en Magdalena.
Mar del Plata, Zárate y el mapa del interior
En Mar del Plata, la disputa se dará entre dos dirigentes sindicales del gremio docente SADOP. Daniel Di Bartolo se referencia en la titular de la ANSES y figura del cristinismo local, Fernanda Raverta, mientras que Adriana Donzelli responde al espacio ligado a Kicillof. En Zárate, Leandro Matilla, integrante del MDF, intentará conservar la presidencia del partido frente al desafío de Ana María Almirón, promovida por Sergio Berni y Agustina Propato, ambos enrolados en el sector de la ex presidenta.
Además de estos casos, habrá internas en San Nicolás, Junín, San Antonio de Areco, Balcarce, Saladillo, Lobería, Roque Pérez, Coronel Suárez, Magdalena, Lincoln y Tornquist. En estos distritos, las contiendas combinan la puja entre alineamientos provinciales con disputas de larga data entre liderazgos locales.
Tigre, la interna que no fue
Tigre representa una excepción de alto voltaje político. No habrá competencia entre el intendente Julio Zamora y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, porque la Cámara Nacional Electoral confirmó la decisión de la Junta Electoral partidaria de excluir la lista impulsada por Zamora, que llevaba como candidato a su hermano Mario. El tribunal convalidó la proclamación de Luis Samyn Ducó, referente del PJ local cercano al massismo.
La resolución desató la reacción del espacio de Zamora, que recurrió a la Corte Suprema. En un comunicado, sus dirigentes advirtieron que los peronistas de Tigre no aceptan una conducción “puesta a dedo” y acusaron a Massa y a La Cámpora de apelar a “la trampa” para evitar someterse a la decisión de los afiliados.
Equilibrio frágil entre Kicillof y Máximo Kirchner
Tanto en el entorno de Kicillof como entre los dirigentes cercanos a Máximo Kirchner se coincidió en la necesidad de “bajar el volumen” de las confrontaciones internas, en sintonía con el acuerdo que destrabó la conducción provincial del PJ. La prioridad fue evitar una pelea abierta a nivel bonaerense que pudiera derivar en un conflicto de consecuencias imprevisibles.
Sin embargo, los enconos acumulados en cada distrito y la paridad de fuerzas en varios de ellos anticipan que las elecciones de este domingo podrían derivar en disputas intensas, sobre todo durante el recuento de votos. En la práctica, el resultado de estas internas definirá cómo se reacomodan las piezas del peronismo bonaerense en la era en la que Kicillof y el cristinismo intentan convivir en una misma estructura partidaria.


