La industria textil, de la indumentaria, cuero y calzado en Argentina atraviesa uno de sus peores momentos en décadas. Datos recientes revelan el cierre de 427 empresas en el último año, lo que equivale a una contracción del 7% en la estructura productiva del sector. Esta crisis ha provocado la destrucción de 14.000 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 12% en el empleo, ubicando a la actividad textil junto con la construcción entre las más afectadas del país.
Caída récord en producción y uso de la capacidad instalada
El desplome se evidencia en los indicadores de producción. En septiembre, la actividad textil experimentó una contracción interanual del 27,8%, según la Fundación Protejer. Solo ese mes, la producción cayó un 20% respecto al año anterior y en agosto seis de cada diez máquinas quedaron paralizadas por falta de actividad. La utilización de la capacidad instalada en septiembre fue del 42%, ocho puntos porcentuales menos que en agosto y 17 menos al compararla con el mismo período de 2023.
Este panorama crítico se suma a una tendencia negativa que ya acumula dos años consecutivos de retroceso, luego de una etapa de inversiones récord. En los últimos cuatro meses, la baja de la actividad industrial fue del 3,6%, siendo la textil la más golpeada.
El efecto importaciones y el auge de plataformas extranjeras
Parte de la crisis responde a la desregulación de las importaciones, que permitió el ingreso masivo de productos textiles a bajo precio. Plataformas internacionales como Temu y Shein lideraron un boom de compras puerta a puerta, desplazando la demanda de productos nacionales. Las importaciones de textiles e indumentaria alcanzaron las 292 mil toneladas y un valor de 1.277 millones de dólares, cifras que representan aumentos interanuales del 95% en cantidad y 59% en monto. En todos los rubros, las cantidades importadas crecieron más que los valores, alcanzando precios promedio por kilo que no se veían desde hace una década.
- Materias primas: +51% en toneladas, +34% en dólares
- Hilados: +58% en toneladas, +34% en dólares
- Tejidos planos: +58% en toneladas, +19% en dólares
- Tejidos de punto: +140% en toneladas (récord histórico), +74% en dólares
- Otros textiles técnicos: +40% en toneladas, +17% en dólares
- Prendas: +166% en toneladas (récord histórico), +102% en dólares
- Confecciones: +217% en toneladas (récord histórico), +132% en dólares
Ventas en alza, pero sin rentabilidad
A pesar del impacto negativo en la producción nacional, las ventas reales en supermercados de prendas, calzado y textiles de hogar subieron un 25,8% interanual en los primeros ocho meses del año, de acuerdo a datos del INDEC. En shoppings, la indumentaria y marroquinería aumentaron un 2,3% respecto al mismo período del año anterior, aunque cayeron un 2% si se compara con 2023. Sin embargo, desde la Fundación Protejer advierten que gran parte de esas ventas se realiza a precios inferiores a los costos, lo que genera rentabilidad negativa, y que el consumo se vuelca en gran medida a productos importados.
En septiembre, el rubro de prendas de vestir y calzado registró apenas un aumento de precios del 2,1%, mientras que el incremento interanual fue del 24,4%, ubicándose como el segundo sector con menor suba anual. En los primeros nueve meses del año, los precios de este rubro subieron un 10,8%, el menor ajuste del año. En el mercado mayorista, los productos textiles aumentaron 3,1% en septiembre y acumulan una suba del 14,1%, mientras que las prendas subieron solo un 1,1% mensual y 11,9% en lo que va del año.
Un futuro incierto
La combinación de caída de la producción, cierre de empresas, pérdida de empleo y competencia de productos importados a precios bajos pone en jaque a un sector histórico de la industria argentina. Con la capacidad instalada por el piso y la rentabilidad erosionada, la industria textil enfrenta uno de los desafíos más grandes de su historia reciente.


