En un acto oficial cargado de simbolismo político y mediático, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, decidió someterse en vivo a una rinoscopía durante la presentación del denominado Hospital Público Digital, una iniciativa que busca modernizar la atención sanitaria en la provincia.
La escena fue transmitida a través del canal de YouTube del mandatario salteño y contó con la presencia de funcionarios de distintos niveles del Estado, personal de salud, invitados especiales y periodistas. La decisión de mostrar el procedimiento en tiempo real se inscribió en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) Nº 32/2026, que establece la obligatoriedad de exámenes médicos y toxicológicos para quienes integran los tres poderes del Estado provincial.
Tras una breve intervención en la que remarcó la centralidad de la salud pública en su gestión, Sáenz cerró la carpeta con sus apuntes y, sin anuncios previos ni explicaciones técnicas detalladas sobre el estudio, dio paso a la demostración. “Voy a aprovechar ya que estoy aquí”, lanzó desde el escenario antes de proponer que otra persona lo acompañara en el examen.
El gobernador consultó si podía elegir de manera “aleatoria” a algún presente para someterse al estudio junto con él y, en ese marco, destacó la presencia de escribanos que daban fe del procedimiento. Acto seguido, invitó a la diputada provincial Laura Cartuccia a subir al escenario: “Venga, Laura, venga”, le dijo, recibiéndola con un trato cordial ante la mirada del público.
Sáenz anunció que la legisladora sería la primera en pasar por la rinoscopía y que él la seguiría inmediatamente después. A un costado del estrado, una profesional de la salud esperaba con el equipo necesario para el examen: el dispositivo para explorar las fosas nasales y los monitores donde se proyectaban las imágenes en tiempo real.
“Primero las damas”, bromeó el gobernador mientras Cartuccia se acomodaba para el procedimiento. Durante el estudio de la diputada, el mandatario mantuvo un tono distendido, con comentarios breves y llamados a otros referentes políticos presentes. En ese contexto, invitó también a un representante del Senado provincial y convocó a un intendente a sumarse a la experiencia, incluso ofreciendo que fuera otra persona la que eligiera a quién examinar.
Entre chanzas como “hacéselo bien a él”, Sáenz buscó involucrar a más dirigentes en la demostración pública, reforzando la idea de que los controles médicos exigidos por el DNU deben alcanzar a toda la dirigencia. El clima de informalidad se sostuvo hasta que llegó su propio turno de pasar por el estudio.
Cuando finalmente se sentó frente a la profesional, el gobernador lo hizo sonriente. La especialista introdujo el instrumento por la fosa nasal derecha de Sáenz durante algunos segundos, mientras las cámaras enfocaban el monitor que mostraba el interior de las vías respiratorias. La imagen fue seguida en vivo por los presentes en la sala y por quienes seguían la transmisión en línea.
Al finalizar el procedimiento, y ya de pie, Sáenz calificó su propio estado con una sola palabra: “Impecable”. Saludó a los especialistas que realizaron el examen y dio por concluida la demostración con un llamado a “seguir trabajando por los salteños”. Según se informó al cierre del acto, el resultado de la rinoscopía fue negativo.
La puesta en escena buscó, además de presentar el Hospital Público Digital, exhibir en primera persona el cumplimiento de las nuevas exigencias que impone el DNU Nº 32/2026. La norma obliga a todos los funcionarios de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la provincia a someterse a controles médicos y toxicológicos, en un intento de transparentar el estado de salud de quienes ocupan cargos públicos.
El episodio dejó una imagen poco habitual en la política local: un gobernador realizándose un estudio médico en vivo, rodeado de legisladores, intendentes, personal sanitario y medios de comunicación. Con un tono entre institucional y performático, Sáenz buscó asociar su figura a la modernización del sistema de salud y al cumplimiento estricto de la normativa que él mismo impulsa.
La presentación del Hospital Público Digital, en este contexto, se convirtió no solo en el anuncio de una herramienta tecnológica para el sistema sanitario provincial, sino también en una vidriera para mostrar en tiempo real la aplicación de los nuevos controles obligatorios a la clase dirigente salteña.


