Las transferencias automáticas de la Nación a las provincias volvieron a mostrar en marzo un retroceso en términos reales, anticipando un nuevo deterioro en la recaudación tributaria nacional. De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de la Relación con las Provincias, dependiente del Ministerio de Economía, los giros automáticos se redujeron un 4,3% interanual medidos en moneda constante frente al mismo mes de 2025.
Este comportamiento refleja, principalmente, una merma en los recursos impositivos que nutren la coparticipación federal. Un informe de la consultora Politikon Chaco detalla que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) registró una baja real del 3,9%, mientras que el Impuesto a las Ganancias sufrió una contracción aún más marcada, del 12,7% interanual.
La caída no se limitó a estos dos tributos centrales. También se verificaron descensos en los Impuestos Internos, con una baja del 14,3%, en Bienes Personales, que retrocedió 8,8%, y en el conjunto agrupado como Otros Coparticipados, que disminuyó 10,3%. En contraste, algunos gravámenes específicos mostraron subas significativas: el Impuesto a los Combustibles Líquidos avanzó 35,5% en términos reales y el Monotributo escaló 58,2%.
La combinación de factores fiscales y económicos explica el cuadro general. Por un lado, el Gobierno nacional adoptó decisiones que implicaron resignar parte de la recaudación, como la reducción de ciertos derechos de exportación al sector agropecuario. Por otro, la menor actividad en ramas clave como la industria y el comercio impactó sobre la base imponible del IVA, uno de los pilares de los ingresos nacionales y de la coparticipación.
En este contexto, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tiene previsto difundir este miércoles las cifras oficiales de la recaudación tributaria de marzo. En ese análisis deberá considerarse que el mes estuvo atravesado por un feriado extra largo, lo que se traduce en menos días hábiles para generar ingresos fiscales. Si se observa la coparticipación frente a febrero, se registra una merma del 9,9%, aunque se trata de períodos con dinámicas muy distintas: febrero aún arrastra el efecto de las vacaciones, mientras que marzo, con el inicio del ciclo lectivo, suele marcar el regreso pleno de la actividad general de la población.
Pese a la retracción de los recursos tributarios, el Gobierno nacional logró sostener el superávit fiscal en el primer trimestre apelando a fuentes extraordinarias de ingresos. Entre ellas se cuentan los fondos obtenidos por la venta de la represa del Comahue y otras rentas de capital, como las utilidades generadas por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. Además, la administración central evalúa avanzar en la privatización de empresas públicas que aún permanecen bajo control estatal, entre las que se menciona el caso de AYSA, como mecanismo adicional para reforzar las arcas públicas.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) analizó en detalle el comportamiento del Impuesto a las Ganancias, que explica buena parte de la reducción de los fondos coparticipables. Según el organismo, la baja real del 12,7% en marzo se vincula directamente con cambios en el esquema de anticipos que deben ingresar las empresas.
Hasta el año pasado, el régimen contemplaba 10 anticipos anuales. La modificación implementada elevó esa cantidad a 9, con un valor del 11,11% cada uno. Esta alteración en el calendario de pagos derivó en que durante marzo no se registraran anticipos de las compañías que cierran sus balances en diciembre, un grupo de contribuyentes de fuerte peso en la recaudación de Ganancias.
Al comparar con marzo de 2025, cuando sí hubo anticipo para esas empresas, se observa con claridad el impacto del cambio. De acuerdo con el IARAF, en marzo de 2025 la recaudación mensual de Ganancias había caído 17% respecto de febrero; en el mismo mes de este año, la baja habría sido del 27% en la comparación mensual. Ese salto en la magnitud de la caída se explica, en buena medida, por la ausencia de anticipos empresariales en el calendario de marzo.
El instituto agregó que, considerados en conjunto, el IVA y el Impuesto a las Ganancias habrían registrado en marzo una reducción real interanual del 7,2%. Dado que ambos tributos son los principales motores de la coparticipación, su desempeño negativo se trasladó de forma directa a los envíos automáticos a las provincias, acotando el margen de maniobra de las finanzas subnacionales en un contexto de desaceleración económica y ajustes fiscales.


