El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco sobre la economía argentina, a la vez que reconoció los avances recientes logrados bajo la gestión del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. Durante una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, remarcó que el régimen monetario es una responsabilidad soberana, aunque subrayó la importancia de que esté alineado con el fortalecimiento de reservas internacionales y la estabilidad externa.
En este marco, Kozack enfatizó que, en el diálogo con las autoridades argentinas, el FMI insiste en la necesidad de acelerar la acumulación de reservas. El objetivo, explicó, es mejorar la capacidad de gestión ante la volatilidad financiera y fortalecer la confianza de los mercados. “Es fundamental mantener un marco monetario y cambiario sólido y coherente”, afirmó la vocera, en línea con la postura históricamente cautelosa del organismo.
La acumulación de reservas ha sido uno de los principales pedidos del FMI en los últimos años. Kozack valoró el progreso en la reducción de la inflación y la recuperación de la confianza, pero advirtió que subsisten desafíos estructurales. De cara al futuro, consideró que la mejora en las condiciones del mercado representa una oportunidad para consolidar la estabilidad macroeconómica argentina y acelerar la recuperación de reservas.
Desde la gestión local, el ministro Caputo abordó este mismo tema en la Conferencia Anual de la Fundación de Investigaciones Latinoamericanas (FIEL). Allí, reconoció que incrementar las reservas del Banco Central es un aspecto central de la política económica, aunque relativizó el cumplimiento estricto de la meta fijada con el FMI. Según Caputo, la situación financiera del país ha cambiado en las últimas semanas, fundamentalmente por el acuerdo alcanzado con Estados Unidos y la recapitalización del Banco Central. «Hoy consideramos que tenemos reservas netas positivas de unos 1.500 millones de dólares», aseguró el ministro, quien diferenció la actual acumulación de reservas —orientada a fortalecer el balance del Banco Central— de la anterior, que se destinaba casi exclusivamente al pago de deuda.
Caputo detalló que, aunque el acuerdo con el FMI estipulaba una meta de sumar 9.000 millones de dólares en reservas —principalmente para afrontar vencimientos de deuda como los 4.500 millones de dólares por bonos en enero y otros 1.000 millones de BOPREALES—, la situación ha cambiado. Ahora, el Gobierno cuenta con otras fuentes de financiamiento, incluyendo swaps con China y Estados Unidos, líneas de crédito con bancos y colocaciones en el mercado. El ministro subrayó que la prioridad sigue siendo acumular reservas, pero con el foco puesto en fortalecer la posición del Banco Central y no exclusivamente en cubrir pagos de deuda inmediata.
En cuanto a la inflación, Kozack destacó que el índice anual descendió de los tres dígitos del año pasado a aproximadamente un 30% en septiembre, atribuyendo esta caída a una política fiscal y monetaria estricta. La vocera remarcó que la disciplina en estas áreas ha servido como ancla para las expectativas inflacionarias, conteniendo el impacto de la volatilidad cambiaria.
Respecto al crecimiento, el FMI proyecta una contracción de la economía argentina en 2024, seguida de una expansión del 4,5% en 2025. Kozack resaltó el dinamismo de los sectores energético, minero y agrícola como motores de la recuperación y consideró que estas tendencias han sido clave para reducir la pobreza en el país.
El FMI también insistió en la necesidad de avanzar con reformas estructurales en materia tributaria y laboral para asegurar la sostenibilidad fiscal y potenciar el crecimiento impulsado por el sector privado. Kozack sostuvo que el respaldo de Estados Unidos ha contribuido a estabilizar los mercados locales y complementa el programa apoyado por el Fondo, aunque aclaró que los detalles de dicha ayuda corresponden al ámbito bilateral.
Por último, la vocera del FMI reiteró que para mantener los logros alcanzados, es esencial construir consensos políticos amplios y sostener la implementación de las reformas. El organismo aseguró que continuará apoyando los esfuerzos de estabilización y transformación económica en Argentina.


