Una clase de Derecho Constitucional en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires terminó abruptamente luego de que un grupo de militantes de izquierda irrumpiera en el aula para repudiar la presencia de dos legisladores de La Libertad Avanza (LLA). El episodio, registrado en videos que se viralizaron en redes sociales, derivó en una oleada de condenas desde el oficialismo nacional.
La actividad formaba parte de una cursada de la carrera de Ciencias Políticas, a la que habían sido invitados el diputado riojano Gino Visconti y el senador chaqueño Juan Cruz Godoy. Según las imágenes difundidas, un grupo de estudiantes ingresó de manera intempestiva al aula entonando cánticos contra los dirigentes libertarios y exhibiendo un cartel que los señalaba como “enemigos de la Universidad pública”.
Entre los gritos que se escuchan en los videos se repite la consigna “fuera fachos”, mientras los manifestantes exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Uno de los jóvenes, desde la puerta del aula, acusa a los invitados de querer “destruir” la universidad y los responsabiliza por la falta de implementación de la norma aprobada por el Congreso a mediados de 2025.
La ley en cuestión fue sancionada por el Poder Legislativo y posteriormente el veto presidencial de Javier Milei fue rechazado por las cámaras. Sin embargo, su puesta en marcha permanece frenada por el Poder Ejecutivo. El 31 de marzo, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó al Gobierno que la implemente de manera inmediata, pero la resolución aún no se tradujo en una ejecución efectiva, lo que alimenta el malestar en el ámbito universitario.
En medio de la irrupción y la creciente confusión dentro del aula, la clase debió darse por finalizada. En redes sociales, una usuaria relató que los legisladores invitados abandonaron el lugar por una salida de emergencia, comentario acompañado por un video en el que se los ve retirándose por un pasillo lateral.
La Juventud de La Libertad Avanza reaccionó rápidamente desde su cuenta oficial, acusando a la izquierda universitaria de haber “cruzado un límite” al impedir el desarrollo de la clase. “La universidad es para debatir ideas, no para silenciar al que piensa distinto”, señalaron, en referencia al bloqueo de la actividad del docente a cargo, identificado como Luna.
El propio Gino Visconti cuestionó el accionar de los manifestantes. Sostuvo que lo sucedido no podía considerarse una expresión militante legítima, sino una muestra de “intolerancia y violencia de la izquierda”, y reclamó que la universidad pública sea “un espacio de libertad”.
Con el correr de las horas, dirigentes del oficialismo se sumaron al repudio. La senadora Patricia Bullrich calificó a los militantes como “fascistas e intolerantes” y afirmó que, cuando la izquierda se enfrenta a algo que no comparte, “rompe todo”. A través de la red X, la exministra de Seguridad instó a “aprender a vivir en democracia” y a aceptar las ideas y las figuras respaldadas por la mayoría electoral.
El secretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, fue todavía más lejos en sus declaraciones públicas. Advirtió que, si la izquierda contara con un mayor margen de poder, “eliminaría” a quienes piensan distinto, y vinculó este comportamiento con antecedentes históricos en los que, según su visión, se habría perseguido a disidentes.
El senador Joaquín Benegas Lynch también intervino en el debate, al referirse a los estudiantes que interrumpieron la clase como “pichones de dictadores” y proponer que sean expulsados de la Universidad. En la misma línea, habló de una “vergüenza en la UBA” y acusó a la izquierda de mostrarse “violenta y totalitaria”.
Otro pronunciamiento relevante fue el del senador neuquino Pablo Cervi, uno de los dirigentes radicales que se sumaron a las filas de LLA. Cervi expresó su rechazo a “la violencia y la intimidación en cualquier ámbito, y más aún dentro de la universidad”, y advirtió que la institución no puede ser “secuestrada por grupos que, en nombre de ideas de izquierda, buscan callar al que piensa distinto”. Reivindicó la convivencia democrática basada en el “respeto y la libertad de expresión” y manifestó su apoyo al docente y a los invitados a la clase.
El mensaje de Cervi fue compartido por el presidente Javier Milei, que decidió involucrarse directamente en la polémica. En el marco de su confrontación con los medios de comunicación, el mandatario publicó un comentario propio en X, en el que acusó a los periodistas de respaldar este tipo de episodios. Según Milei, mientras los comunicadores se declaran en contra de la violencia, luego “combaten” a quienes, desde su perspectiva, enfrentan “de frente” a los violentos. Cerró su mensaje con la sigla “NOL$ALP”, que el Presidente utiliza para la frase “No odiamos lo suficiente a los periodistas”.
El incidente en Sociales expuso, una vez más, la disputa entre el oficialismo libertario y sectores de la comunidad universitaria, en un contexto marcado por la puja en torno al financiamiento de la educación superior y la vigencia de la ley aprobada por el Congreso.


