Claudio Fabián “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se mueve desde hace casi dos años en un jet privado de alta gama, registrado en San Marino y utilizado casi exclusivamente para sus traslados internacionales y dentro de la región. Se trata de un Gulfstream G400, modelo GLF4, número de serie 1522, fabricado en 2003 y actualmente identificado con la matrícula T7-SUE.
El avión, que hoy opera bajo el nombre “Princesa Juliana”, tuvo su primera inscripción en Estados Unidos y pasó por distintos propietarios hasta que, en 2023, fue adquirido y registrado en San Marino con el prefijo T7. Ese pequeño país europeo, uno de los más antiguos del mundo y sin aeropuerto propio, se convirtió en los últimos años en un polo atractivo para la aviación ejecutiva por sus beneficios fiscales, la flexibilidad regulatoria de su registro y, sobre todo, la ausencia de un padrón público de titulares de aeronaves.
En bases de datos consultadas por fuentes del sector, el T7-SUE aparecía administrado por Paraguay Logistic Services SA, con sede en Asunción. La legislación paraguaya permite que empresas radicadas allí gestionen aeronaves con matrícula extranjera, sin importar el país en el que estén inscriptas. Sin embargo, en la práctica, el jet tenía su base operativa en la Argentina: estaba hangarado en las instalaciones de la firma Hangar 1, en el Aeropuerto de San Fernando, desde donde se coordinaban sus movimientos.
Fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), ex empleados del aeropuerto de San Fernando y trabajadores actuales y anteriores de Hangar 1 reconstruyeron que, entre junio de 2023 y febrero de 2025, el T7-SUE voló casi exclusivamente a requerimiento de Tapia. Coinciden en que, durante ese período, el presidente de la AFA fue pasajero habitual del jet y que resultan excepcionales los vuelos en los que no figuró entre quienes iban a bordo.
Uno de los viajes más relevantes se produjo el 20 de septiembre de 2023, cuando el T7-SUE trasladó a Tapia a Sevilla, España. Allí, el dirigente recibió una distinción por el compromiso de la AFA con la equidad de género y el impulso del fútbol femenino, en el marco de la séptima edición de la World Football Summit Europe. En los meses previos y posteriores, el avión realizó varios trayectos entre la Argentina y distintas ciudades españolas, con escalas en Madrid, Ibiza y Málaga, puerta de entrada habitual para quienes se dirigen a Marbella.
Los registros de vuelo muestran que el T7-SUE estuvo en Marbella en las mismas fechas en que se encontraban allí Martín Insaurralde y la modelo Sofía Clerici, episodio que luego se conocería mediáticamente como el “Yategate”. De acuerdo con dos fuentes vinculadas a empresas de servicios aeronáuticos, Insaurralde y Jesica Cirio solían volar por separado en Learjets de la compañía “Flyzar” hasta Asunción, donde abordaban juntos el T7-SUE para continuar hacia destinos como Cerdeña y las Islas Baleares.
El uso del jet por parte de Tapia también se verificó en febrero de 2024, cuando asistió al duelo entre las selecciones Sub-23 de Argentina y Brasil por el Preolímpico, en el que el equipo nacional logró la clasificación a los Juegos Olímpicos de París 2024. Según los datos de movimientos de la aeronave, el T7-SUE despegó del aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood, en Florida, hizo escala en Maiquetía, Caracas, y aterrizó en San Fernando a las 6.56 del 12 de febrero, con el presidente de la AFA a bordo.
El 18 de marzo de 2024, el mismo avión despegó nuevamente de San Fernando con destino a Asunción y luego regresó al país. Un mes antes, también había sido utilizado por Tapia para un viaje a Mendoza. La reiteración de estos vuelos privados, y la difusión de sus trayectos por parte de spotters en redes sociales, derivó en una decisión particular: se solicitó el bloqueo del seguimiento del T7-SUE en aplicaciones de rastreo como FlightRadar24 y AirNav Radar. Para ello, se contactó a más de siete empresas que brindan ese servicio, con el objetivo de que dejaran de mostrar la ruta del jet.
En junio de 2025, el avión fue trasladado al aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood, donde permaneció inactivo entre el 29 de junio y el 12 de agosto. Luego retomó la actividad con un vuelo hacia San Fernando y, de allí, a Aruba, en el Caribe neerlandés. Dos días más tarde continuó hacia Fort Lauderdale y posteriormente al aeropuerto regional de Grand Junction, en el condado de Mesa, Colorado.
En julio de 2025 se produjo un cambio clave en la administración del T7-SUE: pasó a ser operado por Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA, la empresa conocida comercialmente como “Flyzar”, propiedad de Gustavo Carmona. Esta firma tiene antecedentes directos con el mundo del fútbol argentino: en 2018 fue contratada por la AFA para trasladar a la Selección a Rusia, durante el Mundial de la FIFA. Además, gestionó hasta 2024 el avión de Lionel Messi, un Gulfstream V con matrícula argentina LV-IRQ, hoy ofrecido en venta y operado por otras compañías.
Pese a la opacidad del registro de San Marino, que impide conocer con precisión quién figura como propietario formal del T7-SUE —ya sea una persona física o una sociedad—, todas las fuentes consultadas coinciden en un punto: el uso casi exclusivo del jet por parte de Claudio “Chiqui” Tapia. Los testimonios de personal aeronáutico, los datos de vuelos y la ubicación del hangar dibujan el mapa de un avión de lujo, registrado en un paraíso regulatorio europeo, que se convirtió en el medio de transporte habitual del máximo dirigente del fútbol argentino.


