El Gobierno nacional concretó este martes la venta en subasta pública de una Ferrari F430 que había sido decomisada al denominado Clan Loza, una de las organizaciones narco más relevantes de los últimos años. El lujoso vehículo deportivo fue adjudicado por 310.000 dólares, muy por encima del precio base fijado por la Justicia.
El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, quien informó que la operación fue ejecutada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), en cumplimiento de la orden de un juzgado nacional que intervino en la causa por narcotráfico y lavado de activos.
Según precisó Adorni, el tribunal había establecido un valor de partida de 182.277 dólares para la Ferrari. Sin embargo, la puja entre oferentes llevó el precio final hasta los 310.000 dólares, es decir, alrededor de un 70% más que la base. El vocero difundió además una imagen del auto, un modelo descapotable de color rojo.
La subasta se realizó de manera electrónica, bajo el mecanismo habitual de la AABE para este tipo de procedimientos. De acuerdo con lo explicado por el funcionario, el formato digital permite la participación de interesados de todo el país y asegura trazabilidad y transparencia durante todo el proceso de remate.
La Ferrari F430 ofrecida al mejor postor es un modelo 2006, con un kilometraje de 16.855 kilómetros. Está equipada con un motor V8 de 490 caballos de fuerza, características que la ubican dentro del segmento de autos deportivos de alta gama. La cita para participar de la subasta se abrió a las 14 de este martes, momento en el que comenzaron las ofertas hasta alcanzar el monto definitivo.
Un símbolo del patrimonio ilícito del Clan Loza
El vehículo fue incautado en el marco de una extensa investigación judicial sobre el Clan Loza, una organización de origen salteño a la que se le atribuyó un esquema de tráfico internacional de drogas y lavado de activos. De acuerdo con las estimaciones de la Justicia, la banda habría movido alrededor de 1.000 millones de pesos en operaciones vinculadas al narcotráfico.
La pesquisa determinó que el grupo operaba no solo en Argentina, sino también en Perú, España e Italia, con un flujo central de estupefacientes desde el territorio argentino hacia España. Parte de las ganancias ilegales habrían sido blanqueadas mediante la adquisición de bienes registrables y emprendimientos comerciales, entre ellos vehículos de lujo como la Ferrari subastada.
En 2019, el Ministerio Público Fiscal (MPF) promovió ante el Juzgado Civil y Comercial N° 10 un pedido de extinción de dominio sobre los activos que se consideraron adquiridos con dinero de origen ilícito. Ese mecanismo apuntó a recuperar para el Estado propiedades y bienes de alto valor ligados a la estructura económica del clan.
La Ferrari F430 vendida este martes no fue el único auto de la marca italiana que integró el patrimonio del grupo. En el inventario atribuido a la organización figuró también una Ferrari 335 Spider roja que, según se reconstruyó en la investigación, había pertenecido anteriormente a Diego Armando Maradona, lo que sumó notoriedad pública al caso.
De acuerdo con la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), el entramado patrimonial de los Loza incluía además hoteles, empresas, playas de estacionamiento y otros negocios distribuidos en distintos puntos del país, utilizados como soporte para las maniobras de lavado de dinero.
Condenas y multas millonarias
El avance sobre los bienes del clan se complementó con las condenas penales dictadas contra sus integrantes. En septiembre de 2023, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó por unanimidad las penas de prisión para varios miembros de la organización.
El tribunal ratificó las condenas de Alan Loza (4 años de prisión), Estela Mari Gallo (6 años), Juan Carlos Fernández (4 años y 6 meses), Clara Luz Fernández (5 años), Gerardo César Guccione (7 años) y Javier Eduardo Silveira López (4 años). Por mayoría, también se mantuvo la pena de 6 años de prisión para Gonzalo Loza.
En la misma resolución, los jueces resolvieron absolver a Erwin Loza y a William Oscar Weston Millones respecto de uno de los hechos calificados como contrabando de divisas, aunque se sostuvo la condena por los delitos de lavado de activos y asociación ilícita en los casos en que correspondía.
El fallo describió que los implicados integraban una organización ilícita dedicada al tráfico de estupefacientes desde Argentina hacia España, para luego reingresar divisas al país de manera clandestina y blanquear fondos mediante la compra de inmuebles y autos de alta gama. Además de las penas de prisión, se impusieron multas económicas que, en conjunto, se aproximan a los 378 millones de pesos.
La reciente subasta de la Ferrari F430 se inscribe así en el proceso de recuperación y disposición de los bienes decomisados al Clan Loza, con el objetivo de que el patrimonio originado en actividades criminales pase a manos del Estado y pueda ser destinado a fines públicos.


