La reciente media sanción en la Cámara de Diputados de la reforma laboral, que volvió al Senado para su revisión, no solo reavivó viejos debates sobre cambios en las condiciones de trabajo. También detonó un fuerte enfrentamiento público entre dos dirigentes que compartieron espacio político: el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, y el flamante embajador argentino en Bélgica y ante la Unión Europea, Fernando Iglesias.
El intercambio, cargado de chicanas personales y acusaciones cruzadas, se desarrolló en la red social X y derivó en alusiones a la vida interna de la Coalición Cívica, cuestionamientos sobre la coherencia política y hasta en la creación de un irónico “OnlyFans” dedicado a la política.
La crítica de Ferraro a la reforma laboral
El desencadenante fue un mensaje de Ferraro en X, en el que cuestionó con dureza al Gobierno por la aprobación de la reforma laboral en Diputados. El legislador apeló a la memoria histórica y comparó el actual proceso con las reformas implementadas durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
En su publicación, Ferraro sostuvo que el país ya había atravesado experiencias similares y que el desenlace era conocido, instando a no “simular amnesia”. Para reforzar el paralelismo, acompañó el texto con imágenes de tapas del diario Clarín fechadas el 14 de noviembre de 1991 y el 27 de abril de 2000, cuando se anunciaban reformas laborales impulsadas por aquellos gobiernos.
La respuesta de Iglesias: “El kirchnerismo saliendo del placard”
Unas cuatro horas después, Fernando Iglesias, recientemente designado como representante argentino en Bélgica y ante la Unión Europea, retomó el posteo de Ferraro. En su réplica, el exdiputado, que en el pasado integró la Coalición Cívica, acusó al legislador de alinearse con el kirchnerismo, al que describió como “saliendo del placard”.
La frase encendió el cruce. Ferraro, que tiempo atrás fue compañero de bloque de Iglesias, interpretó el comentario como un intento de descalificación ideológica y decidió contestar con un mensaje todavía más filoso.
El “OnlyFans político” y las acusaciones de falta de dignidad
En su respuesta, Ferraro apuntó directamente a la designación de Iglesias como embajador. Lo acusó de haber abandonado sus banderas políticas a cambio de un cargo diplomático y afirmó que carecía de “dignidad mínima”.
Para ilustrar su crítica, el diputado recreó una suerte de perfil ficticio de Iglesias en una plataforma llamada “Only Fans Político”, en alusión a la red de contenidos eróticos y pornográficos OnlyFans, pero adaptada al terreno de la política. En esa imagen satírica se ofrecía “contenido discursivo” con distintas versiones del dirigente: desde “ultraderecha populista” hasta “liberal globalista arrepentido” y “nacional-populismo remixado”.
El montaje incluía frases que ironizaban sobre la supuesta flexibilidad ideológica de Iglesias. Entre ellas, una leyenda en inglés que señalaba que el “nacional populismo” podía ser el inicio de una tragedia global “o tal vez no, depende del pack que compres”, y opciones de suscripción que iban desde “ultraderecha populista” hasta “pasivo sometido”, rematadas con la consigna: “La narrativa es flexible”.
Ferraro acompañó la imagen con una acusación directa: sostuvo que Iglesias se había convertido en un “cortesano complaciente” de un “populismo de derecha” que, según él, tiene afinidad con el primer ministro húngaro Viktor Orbán. Y agregó que, mientras antes era atacado por el kirchnerismo como un dirigente de “ultraderecha”, ahora desde el oficialismo lo tildaban de kirchnerista, algo que, dijo, demostraba el uso de etiquetas como método de descalificación política. “Disfrutá de tu embajada”, cerró el legislador.
Iglesias se defiende y reivindica su trayectoria
La contestación de Iglesias llegó de inmediato. El embajador reivindicó su paso por la Coalición Cívica “cuando era oposición al kirchnerismo” y sus dos mandatos como diputado del PRO, donde, aseguró, siempre acompañó las iniciativas de su partido y las propuestas de cambio.
También subrayó su orgullo por el rol que ocupa actualmente como representante de la República Argentina, especialmente en un momento en que se discute un tema que calificó de “fundamental”: el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
En el tramo más punzante de su respuesta, Iglesias devolvió la acusación de obsecuencia: afirmó que, si Ferraro buscaba personas sumisas, podía encontrarlas fácilmente “en un espejo” y deslizó que seguramente habría uno “en el living de la doctora Carrió”, en referencia a Elisa Carrió, fundadora de la Coalición Cívica.
Ferraro redobla la apuesta con cuestionamientos internacionales
Lejos de dar por terminado el cruce, Ferraro volvió a responder. Esta vez, amplió sus críticas al desempeño y posicionamiento internacional de Iglesias. Lo acusó de guardar silencio frente a la figura de Viktor Orbán, a quien vinculó con un modelo de derecha populista.
Además, le reprochó no haber cuestionado lo que describió como un acuerdo “libertario-kirchnerista” en una votación nocturna vinculada a la Auditoría General de la Nación (AGN). También lo señaló por no pronunciarse ante la presencia de países con regímenes autoritarios y populistas en el denominado Board of Peace, y por no reaccionar frente a lo que consideró ataques a la libertad de expresión.
El intercambio, que comenzó como una discusión sobre la reforma laboral, terminó exponiendo una profunda fractura personal y política entre dos dirigentes que compartieron espacio y referencias comunes. En paralelo, volvió a poner en primer plano el clima de confrontación que rodea al debate por los cambios en la legislación laboral y las alianzas que se reconfiguran en el tablero político argentino.


