El Gobierno de Javier Milei consiguió en el Senado la aprobación de su primer Presupuesto nacional, un objetivo clave para la Casa Rosada que se alcanzó gracias a una compleja red de acuerdos con aliados, gobernadores y un sector del peronismo. La ley obtuvo 46 votos afirmativos sobre 72, superando con holgura el piso de 36 voluntades que necesitaba el oficialismo.
Con solo 20 senadores propios de La Libertad Avanza, el oficialismo debió construir una mayoría apoyándose en bloques dialoguistas y en legisladores que responden a mandatarios provinciales. La bancada libertaria, conducida en la Cámara alta por Patricia Bullrich, aportó el núcleo duro de votos, al que se sumaron los 10 senadores de la Unión Cívica Radical y los 3 del PRO.
A ese primer anillo de respaldo se agregaron aliados sueltos: Luis Juez, del monobloque Frente Cívico por Córdoba, y la tucumana Beatriz Ávila, lo que llevó el conteo inicial a 35 votos positivos. A partir de allí comenzó el trabajo fino con los gobernadores para sumar las 11 voluntades que terminaron de asegurar la sanción.
El rol de los gobernadores en la construcción de la mayoría
La Casa Rosada cerró acuerdos con varias provincias para garantizar el acompañamiento de sus representantes. Desde Misiones llegaron los votos de los dos senadores alineados con Carlos Rovira, exgobernador y figura central del poder local. Santa Cruz también aportó sus dos bancas, ligadas al espacio del gobernador sindicalista Claudio Vidal.
Salta fue otro distrito clave. La senadora Flavia Royón, exsecretaria de Energía y Minería y representante del gobernador Gustavo Sáenz, respaldó el Presupuesto. En la misma línea se ubicó la chubutense Edith Terenzi, cercana al gobernador Ignacio Torres, quien durante la sesión se mostró públicamente con el dirigente bonaerense Diego Santilli para exhibir la buena sintonía con el Gobierno nacional.
Neuquén también sumó a la cuenta oficialista con el voto de Julieta Carroza, del espacio La Neuquinidad, referenciada en el gobernador Rolando Figueroa. Con estos aportes, el número de respaldos trepó a 42.
Peronistas clave y el nuevo bloque Convicción Federal
El tramo final de la negociación se jugó dentro del peronismo no alineado con el kirchnerismo duro. En el bloque Provincias Unidas, la cordobesa Alejandra Vigo, esposa del exgobernador y actual diputado nacional Juan Schiaretti, optó por la abstención. En cambio, el correntino Carlos «Camau» Espínola, de trayectoria zigzagueante dentro del PJ, terminó votando a favor del proyecto oficial.
La pieza decisiva fue el flamante bloque Convicción Federal, conformado por senadores peronistas que se apartaron de las bancadas kirchneristas. De sus cinco integrantes, cuatro apoyaron al Gobierno y dos se mantuvieron en contra.
Entre quienes avalaron el Presupuesto figura Guillermo Andrada, de Catamarca, alineado con el gobernador Raúl Jalil. Este mandatario provincial se distanció tempranamente del kirchnerismo para negociar con Milei ley por ley y, solo en diciembre, recibió 10.500 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
También votó afirmativamente la tucumana Sandra Mendoza, cercana al gobernador Osvaldo Jaldo. En el mismo mes, la administración tucumana recibió 20.000 millones de pesos vía ATN. A ellas se sumó la jujeña Carolina Moisés, enfrentada a La Cámpora en su provincia y crítica de la conducción de Cristina Kirchner, que mantiene intervenido el PJ jujeño. Moisés ya se había diferenciado del kirchnerismo al respaldar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Estos tres senadores peronistas no solo votaron a favor en general, sino que avalaron el capítulo más controvertido del Presupuesto, el número dos, que incluye recortes en las áreas de Educación y Ciencia. Desde la noche del viernes y durante el sábado, todos ellos comenzaron a recibir fuertes cuestionamientos en redes sociales, especialmente de militantes peronistas.
El flujo de ATN hacia las provincias que colaboraron con el Gobierno no se limitó a Catamarca y Tucumán. Misiones recibió 12.000 millones de pesos y Salta otros 6.000 millones en el mismo período, en un esquema que en el peronismo opositor leen como moneda de cambio por los votos en el Senado.
Quiénes se plantaron contra el Presupuesto
No todo el peronismo se sumó a la estrategia de acompañamiento. Dentro de Convicción Federal, los senadores Fernando Salino (San Luis) y Fernando Rejal (La Rioja) rechazaron el proyecto de Milei.
El bloque Justicialista que conduce José Mayans, con 21 integrantes, votó en pleno contra la ley. A esa posición se acoplaron los senadores del Frente Cívico por Santiago del Estero, alineados con el exgobernador y actual senador Gerardo Zamora, además de los dos peronistas disidentes de Convicción Federal.
La votación dejó así un mapa político nítido: el oficialismo, con apenas 20 senadores propios, logró su primer Presupuesto gracias a una alianza táctica con radicales, el PRO, bloques provinciales y un sector del peronismo que empezó a despegarse del kirchnerismo, mientras otra parte del PJ se consolidó como oposición frontal a la gestión de Javier Milei.


