El conflicto desatado tras el cruce entre el inglés Tom Curry y el entrenador de Los Pumas, Felipe Contepomi, en los pasillos de Twickenham, cerró su primer capítulo sin sanciones. El Tribunal de Disciplina independiente, bajo la órbita de Six Nations Rugby, reconoció que hubo un «incidente» entre ambos, pero resolvió no aplicar medidas disciplinarias, dejando el episodio registrado como antecedente para el futuro.
El origen del caso se remonta al partido del 23 de noviembre, cuando Inglaterra derrotó 27-23 a la Selección argentina en un cierre cargado de fricción. En los últimos minutos, Los Pumas presionaban en busca de revertir el marcador cuando Curry realizó un tackle tardío sobre Juan Cruz Mallía, que derivó en una grave lesión: rotura de ligamentos cruzados en la rodilla derecha del fullback argentino.
El clima se recalentó inmediatamente. Tras el pitazo final, el argentino Santiago Grondona se cruzó con Curry en la cancha en un forcejeo que no pasó a mayores, pero dejó en evidencia el enojo del equipo sudamericano por la acción que sacó a Mallía del partido y de la temporada. El malestar continuó camino a los vestuarios.
Según relató Contepomi en la conferencia de prensa posterior al encuentro, el tercera línea del seleccionado inglés lo habría agredido físicamente en el túnel del estadio. A partir de ese testimonio, la Unión Argentina de Rugby (UAR) presentó una denuncia formal ante Six Nations, organizador de los partidos de la ventana internacional de noviembre en Europa, y pidió que se revisaran las cámaras de seguridad del estadio para esclarecer lo ocurrido.
Six Nations recopiló declaraciones, informes y grabaciones del lugar donde se produjo el episodio. Luego, el caso pasó al análisis de un Tribunal de Disciplina independiente. Una semana más tarde, la entidad comunicó su decisión en una nota que no fue difundida en su sitio web, pero en la que ofreció su versión oficial sobre el tema.
En el texto, Six Nations señala que revisó toda la información disponible sobre el enfrentamiento entre Curry y Contepomi. Reconoce la existencia de un «incidente» entre el jugador inglés y el head coach argentino, aunque evita describir en detalle qué ocurrió, no utiliza la palabra agresión y tampoco identifica a un claro agresor ni a una víctima.
La organización subraya el contexto en el que se produjo el cruce: un partido cerrado, definido en los minutos finales, con un alto nivel de fricción y emociones a flor de piel. Sobre esa base, el Tribunal resolvió no imponer sanciones formales a ninguna de las partes «en esta ocasión», según se desprende del comunicado, que habla de manera genérica de las conductas involucradas.
La resolución generó una lectura particular: aunque la denuncia de la UAR presentaba a Contepomi como damnificado, el pronunciamiento de Six Nations coloca al entrenador en el mismo plano que Curry. La entidad europea dejó asentado que el comportamiento de ambos quedará registrado como antecedente y podrá ser considerado como un factor agravante si cualquiera de los dos vuelve a estar involucrado en un episodio similar en futuras competencias bajo su órbita.
En el tramo final del comunicado, Six Nations aclara que el incidente será archivado, pero no cerrado del todo: si en otros torneos se produjera un hecho comparable protagonizado por Curry o por Contepomi, este registro será remitido al comité disciplinario correspondiente como elemento de contexto para una eventual sanción.
De esta forma, el caso se salda sin castigos inmediatos, pero con una advertencia explícita. La ausencia de suspensión o multa para el tercera línea inglés ni para el entrenador argentino deja abierta la interpretación de que lo sucedido en el túnel no se limitó a un solo gesto unilateral, sino que pudo haber involucrado acciones de ambas partes, más allá de quién haya iniciado el contacto.
Mientras tanto, el saldo deportivo y físico para Los Pumas es contundente. La derrota en Twickenham puso fin a su temporada, y la lesión de Juan Cruz Mallía —producto del tackle tardío de Curry en los minutos finales— representa un golpe significativo para el jugador y para el seleccionado argentino, que perderá a una de sus piezas clave por varios meses.
Contepomi, por su parte, queda marcado por un antecedente disciplinario en su primera etapa al frente del seleccionado, aunque sin sanción concreta. Curry, figura del XV de la Rosa, también cargará con este registro en los archivos de Six Nations. El mensaje del organismo es claro: el episodio se considera cerrado por ahora, pero cualquier reincidencia podría tener consecuencias más severas.


