El Gobierno concretó un cambio relevante en el corazón de su equipo económico. Alejandro Lew dejó la Secretaría de Finanzas y su lugar será ocupado por Federico Furiase, hasta ahora director del Banco Central (BCRA) y uno de los economistas de mayor peso técnico en la actual administración.
La salida de Lew, que según se informó respondió a motivos personales, fue acompañada por una transición coordinada junto al ministro de Economía, Luis Caputo. El propio titular del Palacio de Hacienda destacó públicamente el trabajo del funcionario saliente y confirmó que en los últimos días se había trabajado en un traspaso ordenado de funciones.
Con la designación de Furiase, el Gobierno refuerza el vínculo entre el Banco Central y el Ministerio de Economía en un momento considerado decisivo para la política de financiamiento del Tesoro y la gestión de la deuda pública. El nuevo secretario tendrá bajo su órbita el diseño y la implementación de la estrategia de colocación de títulos, la relación cotidiana con el mercado y la coordinación de la agenda financiera en el marco del programa económico en curso.
Furiase llega al cargo con un perfil técnico consolidado y una trayectoria extensa en el sector financiero y académico. Es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y magíster en Finanzas por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), institución en la que además se desempeña como profesor en la Maestría en Finanzas.
Su recorrido profesional en el mercado de capitales supera los 15 años. Inició su carrera en 2008 en el entonces Estudio Bein, uno de los espacios de análisis económico de mayor influencia en esos años, donde comenzó como analista. Con el tiempo, avanzó en posiciones de responsabilidad hasta convertirse en socio de EcoGo, la consultora que quedó bajo la dirección de Marina Dal Poggetto.
Más adelante, Furiase se integró al círculo cercano de Luis Caputo. El ministro lo convocó, junto con Martín Vauthier —actual director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE)—, para conformar Anker Latinoamérica, la consultora desde la que ambos siguieron de cerca la dinámica macroeconómica y financiera del país. Desde ese espacio, Furiase profundizó su especialización en temas de deuda, mercados y política monetaria.
Con la llegada de la actual gestión al poder, Furiase pasó a desempeñarse como director del Banco Central. En esa función se transformó en una de las principales referencias técnicas en la elaboración y defensa del esquema monetario y cambiario. Su rol incluyó la participación en el diseño del programa del BCRA, así como la explicación de sus lineamientos frente a actores del mercado y otros sectores económicos.
El salto desde el directorio del Banco Central a la Secretaría de Finanzas se da en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar su esquema de deuda y avanzar con una estrategia de financiamiento consistente con el resto del programa económico. Desde su nueva posición, Furiase quedará a cargo de articular la política de emisión de deuda pública, ordenar el calendario de vencimientos y sostener el diálogo con bancos, inversores y organismos relevantes.
La elección de un economista cercano a Caputo y con experiencia directa tanto en el mercado como en la gestión del Banco Central apunta a reforzar la coordinación entre las distintas áreas económicas. El Ministerio de Economía apuesta a que el nuevo secretario de Finanzas contribuya a afianzar la credibilidad del programa y a administrar de manera más eficiente la relación entre el Tesoro y el sistema financiero.
Con la salida de Lew y el ingreso de Furiase, el equipo económico reconfigura una de sus posiciones clave en la estructura de decisión, en un momento en el que la política de deuda y la forma de financiamiento del Estado se ubican en el centro de la agenda oficial.


