La Cámara Nacional Electoral (CNE) emitió una contundente resolución que cuestiona con dureza al juez Alejo Ramos Padilla y habilita la candidatura de Diego Santilli como cabeza de lista de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia. El fallo, firmado por los jueces Daniel Bejas y Santiago Corcuera, marca un giro decisivo en la interna partidaria y en el debate sobre la aplicación de la Ley de Paridad de Género.
El conflicto se originó cuando Ramos Padilla, magistrado identificado con el kirchnerismo y miembro de la Junta Electoral provincial, dictaminó que la lista de LLA debía ser liderada por Karen Reichardt, en lugar de Santilli. La decisión generó el inmediato rechazo del espacio libertario, que denunció una interpretación arbitraria de la normativa vigente.
Al analizar el caso, la Cámara Nacional Electoral fue categórica en su crítica a la actuación de Ramos Padilla. Según el fallo, el juez «desatendió la jurisprudencia» y realizó una «interpretación subjetiva» de la legislación, apartándose «injustificadamente de la letra de la norma aplicable». Para los camaristas, el magistrado fundó su decisión en una visión personal, ignorando los precedentes y tergiversando la aplicación de fallos anteriores sobre cuestiones de género en las listas electorales.
El tribunal fundamentó su resolución en la Ley de Paridad de Género y el decreto reglamentario 171/19. Este marco legal, sostienen los jueces, establece que los reemplazos dentro de las listas deben hacerse respetando el género del candidato o candidata reemplazado, tal como reclamaron los apoderados de LLA. Sin embargo, Ramos Padilla, según la Cámara, «se apartó de las leyes dictadas por los representantes del pueblo» y se basó únicamente en su «singular interpretación subjetiva».
En uno de los pasajes más severos del fallo, la Cámara advierte que la actitud del magistrado «siembra dudas» sobre la legitimidad del Poder Judicial para ejercer el control de constitucionalidad. Los jueces alertan que «actuar de modo divergente, con fundamento en visiones personales o ancladas en lecturas impropias del derecho, pone en grave riesgo el sistema republicano» y puede derivar en lo que califican como «el gobierno de los jueces». Para los camaristas, conductas de este tipo amenazan el rol institucional de la Justicia dentro del sistema democrático.
Por otra parte, la resolución de la CNE también advierte sobre el riesgo de caer en un «paternalismo impropio» si la Justicia no actúa con «mesura» al intervenir en la conformación de listas. Este señalamiento agrega un nuevo capítulo a la crítica sobre el accionar de Ramos Padilla en el proceso electoral.
La respuesta de los protagonistas no se hizo esperar. Diego Santilli, beneficiado por la resolución, afirmó que el fallo de la Cámara Electoral «era lo correcto». Su compañero de lista, Alejandro Finocchiaro, fue aún más lejos y calificó a Ramos Padilla como «un militante kirchnerista» cuya única intención habría sido «estirar los tiempos de la composición final de la lista». Finocchiaro consideró que la Cámara «remedió la situación y se hizo justicia».
En tanto, La Libertad Avanza publicó un comunicado en sus redes sociales en el que calificó el fallo del juez Ramos Padilla como «escandaloso y contrario a derecho», y celebró la intervención de la CNE por «subsanar el error».
Con este fallo, la Cámara Nacional Electoral no solo da luz verde a la candidatura de Santilli, sino que además instala un fuerte llamado de atención sobre la actuación de los jueces electorales y la importancia de ceñirse a la normativa vigente. El episodio reaviva el debate sobre los alcances de la Justicia en los procesos políticos y la necesidad de garantizar transparencia y legalidad en la competencia electoral.


