La Selección Argentina Sub 17, dirigida por Diego Placente, se despidió del Mundial de Qatar tras una dramática definición por penales ante México. El equipo albiceleste, que venía de una gran primera fase y de tres victorias consecutivas, se quedó sin chances de avanzar a los octavos de final, a pesar de haber dominado gran parte del partido y haber mostrado un fútbol superior en varios pasajes.
El encuentro comenzó con un claro dominio argentino. Los jóvenes del Sub 17 impusieron su juego desde el inicio, mostrando paciencia en la elaboración y dinamismo por las bandas. La recompensa llegó temprano: a los ocho minutos, Ramiro Tulián marcó un golazo tras un tiro de esquina, evocando el tanto de Enzo Fernández ante México en el Mundial de mayores, también en Qatar. La acción, que incluyó un control orientado y un potente derechazo al ángulo, parecía encaminar a Argentina hacia la victoria.
El equipo dirigido por Placente pudo haber aumentado la diferencia poco después, cuando Felipe Espíndola cabeceó al arco vacío, pero Félix Contreras salvó sobre la línea y evitó el segundo gol. México, en tanto, comenzó a reaccionar con el correr de los minutos. Si bien al principio careció de claridad, el equipo de Carlos Cariño se adelantó en el campo y empezó a presionar, obligando a Argentina a retroceder.
Hacia el final del primer tiempo, México tuvo su chance más peligrosa: un cabezazo que exigió una notable atajada de Iber Castelau, el arquero argentino. Ese aviso fue un anticipo de lo que vendría en el complemento.
En la primera jugada del segundo tiempo, Ian Olvera desbordó por la izquierda y envió un centro que Luis Gamboa empujó debajo del arco para empatar el partido. El golpe desorientó a Argentina, que siete minutos después vio cómo Gamboa anotaba el segundo. Aunque la jugada fue revisada por el VAR por una posible posición adelantada, el árbitro Andrea Colombo convalidó el tanto y México pasó al frente 2-1.
A partir de ese momento, el partido se transformó en una lucha contra la frustración para los argentinos. Pese a tener la posesión, les costó encontrar claridad ante un México replegado y ordenado, que buscaba cerrar los espacios y dejar correr el reloj. El remate de Facundo Jainikoski, que rozó el palo izquierdo, fue el intento más claro hasta que, a tres minutos del final, llegó el alivio: un error en la salida del arquero mexicano permitió que Fernando Closter igualara de cabeza y forzara la definición desde los doce pasos.
La serie de penales comenzó con Gastón Bouhier, cuyo remate fue adivinado y atajado por el arquero rival. México, por su parte, no falló y replicó cada acierto argentino para imponerse 5-4 y avanzar a la siguiente instancia. Así, el conjunto de Placente vio cortado su camino en el torneo, tras un inicio prometedor y una buena fase de grupos.
Tras la eliminación, Diego Placente compartió su visión: «En el primer tiempo jugamos muy bien, pero sólo tuvimos ventaja de un gol. En el segundo tiempo hubo cinco minutos de desconcierto y nos marcaron los goles. En estas categorías lo emocional es fuerte y a veces cambiante», expresó. «Los penales a veces van de un lado, a veces del otro; esta vez no nos tocó a nosotros. Teníamos ilusiones de llegar más lejos, obviamente que estamos desilusionados, sobre todo porque la primera fase fue muy buena. Hay que asimilar la derrota y aprender de eso, porque estos chicos tienen mucho futuro y lo han demostrado», concluyó el entrenador.
De esta forma, la Selección Argentina Sub 17 regresa de Qatar con la decepción de una eliminación temprana, pero también con la experiencia y el aprendizaje que ofrece el fútbol de alto nivel para las nuevas generaciones.


