El tradicional encuentro anual de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) reunió este miércoles a destacadas figuras del gobierno nacional, representantes diplomáticos y miembros de la comunidad judía, en una velada marcada por la reivindicación del diálogo interreligioso y la convivencia pacífica en el país. El presidente de la institución, Osvaldo Armoza, subrayó en su discurso la importancia de estos valores en un contexto internacional caracterizado por el resurgimiento del antisemitismo.
«Nuestro país es un ejemplo de convivencia pacífica entre las diferentes colectividades, sostenida por décadas de diálogo interreligioso, respeto mutuo y compromiso democrático. Este valor merece ser subrayado», expresó Armoza ante los asistentes. La reunión, que se realizó en formato de recepción tras los cambios impuestos desde la pandemia, contó con la presencia de funcionarios como el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, quien compartió un espectáculo de tango con Armoza, el ministro de Salud Mario Lugones y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
En el evento participaron también figuras relevantes de la comunidad judía local, como el Gran Rabino Eliahu Hamra, Daniel Pomerantz, el titular de la DAIA, Mauro Berenstein, su antecesor Jorge Knoblovits y el director Víctor Garelik. Entre los diplomáticos, se destacó la presencia del embajador de Israel, Eyal Sela, así como los representantes de Brasil, Julio Bitelli, y de Azerbaiyán, Ramzi Teymurov.
Uno de los temas inevitables fue el impacto global del ataque perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023, y la posterior ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, hechos que han provocado una fuerte reacción antisemita en distintas partes del mundo. Frente a este escenario, Armoza destacó la resiliencia de la comunidad judía argentina y el rol integrador de la AMIA a lo largo de los años. «Desde el 7 de octubre, la comunidad judía ha demostrado, una vez más, su fortaleza y su poder de resiliencia», manifestó.
El presidente de la AMIA también hizo hincapié en la necesidad de seguir reclamando por el retorno de los cuerpos de las víctimas fatales que aún no han sido restituidos, y ofreció un mensaje de solidaridad a los rehenes liberados «que hoy intentan, poco a poco, reconstruir sus vidas tras el horror vivido».
El evento sirvió para poner en relieve la historia de la AMIA y su búsqueda de mantener un perfil menos politizado, especialmente tras el atentado sufrido en 1994 y los numerosos desafíos enfrentados frente a los poderes ejecutivo y judicial. Sin embargo, la coyuntura internacional y la preocupación por el incremento del antisemitismo hicieron inevitable la reflexión sobre estos temas.
Entre los asistentes se encontraban también personalidades como Jorge Telerman, el exembajador Diego Guelar, el director del Archivo General de la Nación Emilio Perina, la diputada Sabrina Ajmechet —actualmente en el bloque Libertad Avanza y activa defensora de Israel en el Congreso—, el secretario de Culto y Civilización Nahuel Sotelo y la jueza Sandra Arroyo Salgado, entre otros.
Una particularidad de la noche fue la ausencia del nuevo representante de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas. Desde la organización explicaron que, debido a la extensión del «shut down» del gobierno federal estadounidense, el diplomático no pudo participar en el acto público pese a encontrarse ya en Buenos Aires.
El encuentro reafirmó el compromiso de la AMIA y de la comunidad judía argentina con la convivencia, el respeto y la democracia, valores que, según sus dirigentes, colocan a Argentina en una posición única frente a los desafíos actuales que enfrenta el mundo.


